El consejero de Sanidad del Gobierno vasco, Rafael Bengoa, ha abogado hoy por una reforma del sistema sanitario en el que se "reconecte" con los profesionales y en el que se integre a los enfermos crónicos. En una conferencia sobre 'Nuevos horizontes de la Sanidad en el País Vasco', organizada por PricewaterhouseCoopers, Bengoa ha explicado las bases sobre las que se asienta el "cambio profundo" en el sistema sanitario vasco que su departamento quiere operar.
Ha recordado que el sistema sanitario en el País Vasco, como ocurre en el resto de las comunidades autónomas, ha heredado el "paradigma organizativo" del antiguo Insalud, con lo que se ha mantenido un modelo asistencial estratificado de arriba a abajo y centralista. En este sentido, ha apostado por recuperar a los profesionales de la salud, "reconectando" con ellos, y por potenciar el liderazgo local.
Bengoa ha señalado que hay que prepararse para una sociedad que se retira a los 65 años y que vive hasta los 95, y en la que las enfermedades crónicas absorben la mayor parte de los recursos sanitarios. Estos enfermos crónicos, ha agregado, representan el 80% de los pacientes que son atendidos en el sistema sanitario.
Por ello, ha apuntado la necesidad de empezar a ver las enfermedades crónicas como un conjunto ya que todas comparten una serie de características como son la utilización creciente de profesionales no médicos y la necesidad de encuentros planificados proactivos, un sistema de autogestión y una gestión más intensiva de las de mayor riesgo.
Ha indicado que en el País Vasco ya se ha comenzado el proceso de "estratificación del riesgo", con la creación de tres niveles dentro de este grupo de pacientes, en función sobre todo del número de patologías que presentan para "hacer más sobre los que más lo necesitan y no seguir la lógica de la gestión expansivista". Bengoa ha explicado que estos modelos de gestión centrados en los pacientes crónicos ya han empezado a dar buenos resultados en países como Canadá o Australia.
En estos modelos el paciente es tratado cuando presenta un problema de salud, recibe apoyo continuo y es biomonitorizado, con lo que no desaparece del "radar" una vez que es atendido. "Hay que organizar las cosas para controlar mejor a esos pacientes porque los monitorizados de forma más intensiva" mejoran en sus patologías, tal y como demuestra la evidencia científica, ha subrayado. El consejero de Sanidad ha señalado que la lógica epidemiológica exige un cambio profundo en este sentido, que será -ha dicho- difícil puesto que supone una ruptura respecto al actual, aunque se ha mostrado dispuesto a abordarlo en el País Vasco.