El cautiverio del 'Alakrana', el atunero de Bermeo capturado por piratas somalíes hace once días con 36 personas a bordo, entre ellos ocho gallegos, siete vascos y un andaluz, «va para largo». Ésa es la impresión de fuentes cercanas a la negociación, que reiteran que el proceso es «muy lento» y hay que tener paciencia. No se sabe, obviamente, si será cuestión de días o semanas, pero salvo un cambio de ritmo en las conversaciones o giros inesperados, «se progresa poco a poco». En ese sentido, al menos tienen la esperanza de que «se avanza».
Otra certeza, que da tranquilidad, es que la tripulación está bien y con buen ánimo. Los piratas volvieron a dejar ayer que el capitán, el gallego Ricardo Blach, llamara a su casa por tercera vez, según reveló su hija. Fue a las 9.20 horas y confirmó que «están todos bien». Expertos en piratería indican que los grupos de Haradhere, donde se halla fondeado el 'Alakrana', vigilado por la fragata 'Canarias', tratan bien a sus rehenes y que es una cuestión de tiempo, pues siempre los liberan una vez que cobran el rescate. Según la ONG alemana Ecoterra International, que conoce la situación en la zona, las bandas de piratas somalíes retienen ahora cuatro naves extranjeras y 111 personas,
El 'Playa de Bakio' fue liberado en abril de 2008 después de seis días, pero en este caso no será tan rápido. La sensación de que las conversaciones llevarán tiempo surge de que hay un canal abierto con los piratas y se mantiene la comunicación, aunque son ellos los que llaman cuando quieren, pero en lo demás «se va despacio».
Según ha ido adelantando este periódico, los secuestradores han pedido una suma de dinero mayor que la del 'Playa de Bakio' -un millón de euros-, porque el barco es nuevo. Uno de los obstáculos, además de los términos del rescate, ha sido el arresto de dos de los piratas, capturados un día después del secuestro por el Ejército español. Ambos huían en un bote interceptado por la fragata 'Canarias' una vez que se hubo alejado del 'Alakrana'. Defensa ha argumentado que la decisión se tomó con la seguridad de que «no afectaba negativamente a la liberación ni a las negociaciones» y que la difusión de la noticia respondió a «un principio de transparencia». Los dos detenidos, reclamados por la Audiencia Nacional, llegarán a España entre hoy o mañana, como mucho el miércoles.
Naves nodrizas
Combatir a los piratas es una tarea llena de trampas, y la prueba es otro extraño incidente. La guardia costera de Seychelles capturó el sábado una de las naves nodrizas usadas por los piratas para lanzar botes al abordaje, con once personas a bordo. No obstante, la dejó en libertad, según confirmaron la guardia costera y fuentes francesas.
Era el mismo barco del que, según se sospechaba, había partido el ataque al amanecer contra dos atuneros franceses en aguas de Seychelles. Ante el asalto, los militares que protegen los buques galos respondieron con fuego, su primera entrada en combate desde que se desplegaron en julio. A cierta distancia fue localizada la nave nodriza, y la 'Topaze', de la guardia costera de Seychelles, salió tras ella. De hecho, varias fuentes indicaron que era un barco ya identificado como nave nodriza desde hace meses, el antiguo palangrero asiático 'Win Far'. Según France Press, hasta fue localizada por un avión de reconocimiento. Se daba por hecho que era la responsable del ataque. No obstante, fueron puestos en libertad «por falta de pruebas».
No es la primera vez que esto ocurre, y debe enmarcarse en los complicados entresijos de las relaciones con los piratas. Por alguna razón, el Gobierno de Seychelles, que ha debido afrontar este año dos largos secuestros, está siguiendo esta política. En marzo fue capturado el yate 'Serenity' y luego el 'Indian Ocean Explorer', con ciudadanos de este país a bordo. Los siete rehenes del segundo fueron liberados al cabo de tres meses, pero los tres del primero permanecieron retenidos siete meses. En septiembre, hace un mes, Seychelles decidió poner en libertad a 23 piratas, que fueron enviados en dos aviones a Somalia. También por «falta de pruebas». Tres días después los tres últimos rehenes fueron liberados.
La sospecha de un canje era evidente, aunque el Gobierno de Seychelles lo desmintió, y todo apunta que los piratas tienen presentes a sus compañeros detenidos. Por esa razón se comprende, en el caso del 'Alakrana', que el arresto de dos secuestradores haya sido un obstáculo. Respecto al caso actual, el barco detenido y liberado el sábado, otra explicación es que el Gobierno de Seychelles no quiera enturbiar las negociaciones del 'Alakrana'.
La situación terminaba de enredarse anoche porque otras fuentes del puerto aseguraban que, en contra de la versión oficial, en realidad la guardia costera local sí había sido capturado un barco pirata y estaba volviendo a puerto. En cualquier caso, cunde el desánimo entre la flota española, ya muy afectada por el secuestro, las dificultades de su trabajo y las pérdidas económicas de abandonar los caladeros por seguridad. «Mucha Operación Atalanta y una humilde patrulla de la guardia costera de Seychelles les deja en ridículo, porque en cuanto se lo ha propuesto ha capturado una nave nodriza pirata, algo de lo que ellos no han sido capaces», comenta indignado un responsable de la flota. La guardia costera de las islas sólo tiene dos viejas embarcaciones de patrulla, aunque ha establecido acuerdos con otros países, como EE UU, para obtener apoyo en la zona.