-La crisis ha destruido más de un millón de puestos de trabajo en apenas un año. ¿Cuánto tardaremos en recuperarlos?
-Tenemos un mercado laboral muy dinámico, aunque eso también es consecuencia de la alta temporalidad que sufrimos. Por ejemplo, 800.000 personas que no tenían trabajo en el primer trimestre lo han encontrado en el segundo. Ahora bien, es verdad que ha habido otras 800.000 que lo han perdido. Por eso se va a crear mucho empleo, aunque se tardará en ello y la recuperación será lenta.
-¿Cuándo podremos tener tasas de actividad similares a las de 2007 y principios de 2008?
-Creemos que dentro de esa lentitud se empezará a generar empleo en términos netos a mediados de 2010 y, a partir de 2011, lo hará ya de una forma más rápida. Por eso estimamos que a finales de ese año podemos tener ya niveles parecidos a los de 2007. En cualquier caso, no olvide que la construcción, que ha sido el gran motor del empleo durante muchos años, también va a recuperarse muy lentamente. Pero es que tampoco queremos que este sector llegue a alcanzar los niveles que tenía, porque no sería bueno crear ahora otra burbuja de forma artificial como la que existía.
-Hablemos de reforma laboral. El Banco de España y los empresarios la reclaman, pero el Gobierno no parece proclive a ella. ¿Qué pasará finalmente?
-Los sindicatos y empresarios están hablando de negociación colectiva, y eso es ya importante porque tienen la intención de llegar a acuerdos a corto plazo en ese campo, y también en la formación y capacitación laboral para facilitar el cambio de trabajadores de un sector a otro. Ésos son cambios estructurales importantes.
-¿Serían suficientes para arreglar los problemas del mercado laboral, como la alta temporalidad?
-Es que yo creo que esa temporalidad excesiva es, al mismo tiempo, causa y consecuencia. No se ha valorado de forma suficiente la capacitación profesional en el empleo, y en parte por eso los contratos no son más estables.
-¿Cómo ha sido el papel de la CEOE, es decir, la gran empresa?
-Es que no sé si CEOE es igual a gran empresa. Es cierto que la pequeña y mediana empresa tiene otros representantes directos, pero a lo que me refiero es que mientras nosotros teníamos discrepancias públicas y evidentes con los responsables de la CEOE, también éramos capaces de llegar a acuerdos con las grandes empresas. Esto quiere decir que dicha organización las representa, pero no las sustituye. En cualquier caso, tampoco nos llevamos tan mal. La CEOE se ha bloqueado en un tema concreto, el coste del despido, y en el resto menos.
-También se ha pedido una reforma, incluso urgente, del sistema de la Seguridad Social. ¿Lo tienen ustedes como prioridad?
-Para nosotros no es un tema urgente, y se puede afrontar el año que viene, en 2011 o en 2012. No hay prisa, y de hecho en 2010 va a seguir habiendo contribución al Fondo de Reserva pese a que aún habrá algo de crisis.