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Álava

JAVIER DE ANDRÉS. SECRETARIO GENERAL DEL PP DE ÁLAVA

Lamenta que el portavoz socialista, Txarli Prieto, sea «junto a Egibar y Urkullu el mayor adversario» del cambio político en el País Vasco
11.10.09 -

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Asegura que la moción de censura en la Diputación de Álava ya es pasado y como jefe de la oposición en las Juntas Generales, Javier de Andrés sólo mira a 2011, año clave para que el PP intente recuperar el poder en la institución foral. Dependerá muy mucho de las relaciones que logren tejer con los socialistas, porque si en Euskadi la concordia entre PP-PSE es la nota predominante, en Álava, la situación es radicalmente diferente. «El PSE y el PNV están estrechando lazos para aislarnos», lamenta el también secretario general del PP alavés.
-Llegado octubre y pese al ruido de sables anterior al verano, el PNV, Xabier Agirre, sigue al frente de la Diputación. ¿La moción de censura es historia? ¿Sólo miran a las elecciones forales de 2011?
-Creo que incluso la legislación limita la posibilidad de presentar una moción de censura en este momento. Ahora, hay que pensar en ser la mejor alternativa en 2011 (año electoral).
-Hubo un momento en el que usted ya se veía como diputado general. ¿Qué falló?
-Ha faltado la voluntad del PSE para extender el cambio, y ha preferido guardarse la carta de la negociación con el PNV, que ya ha comenzado a utilizar con los presupuestos. Los socialistas antepusieron sus intereses como partido al cambio estratégico en el País Vasco.
-¿Y el PP? ¿Se equivocó en la estrategia?
-El PSE, seguramente, ya tenía tomada la decisión de no romper con el PNV. Y la prueba de ello es que pese a las señas internas y la confianza que nos dieron, se cuidaron mucho de no manifestarlo públicamente para guardarse esta baza.
-¿La herida abierta con los socialistas por está cuestión ya ha cicatrizado o les esperan para cuando tengan una buena ocasión?
-En política no podemos estar con heridas ni con rencores, y lo que hay que hacer es pensar en el futuro. Ahora, lo que sí es cierto es que en Álava hay un PSE que es hostil a los acuerdos con el PP, y que persigue estar próximo al PNV. No hay duda de que el PSE alavés es más proclive a entenderse con el PNV que con los populares. Es un hecho que condiciona el presente y, si no cambia, también condicionará el futuro.
-¿Las maltrechas relaciones entre el PP y el PSE en Álava siguen sin reconducirse pese a los 'nuevos vientos' que soplan en Euskadi?
-Es cierto que se ha producido alguna llamada, aunque pocas. De hecho, Txarli Prieto no me ha llamado desde las últimas elecciones forales (2007). Estamos notando una aproximación entre socialistas y peneuvistas, se están atrincherando aquí para aislar al PP. Y si hemos notado algo en los últimos meses es que se han estrechado aún más los lazos entre el PSE y el PNV.
-¿Esta situación podría afectar a corto o medio plazo a las relaciones entre socialistas y populares en el Gobierno vasco?
-Depende de quién logre imponer sus tesis. Es evidente que un sector del PSE es reacio a pactar con el PP, y entre ellos está Txarli Prieto o Patxi Lazcoz. Esto determina el presente y si no cambian, me imagino que también determinará el futuro.
-¿El problema es más de nombres y apellidos que de siglas?
-Detrás de las personas siempre están las siglas. No sé distinguir una cosa de otra a estos efectos.
-¿Es partidario de ampliar la entente PP-PSE al resto de instituciones vascas? Por ejemplo, ¿se ve apoyando a Prieto para ser diputado general si obtiene más votos que usted?
-Primero, tengo la convicción de que vamos a ser la lista más votada en 2011 porque somos la única alternativa. Prieto no puede pedir que le votemos porque es antagonista al cambio. Junto con Urkullu y Egibar es el más adversario al acuerdo entre el PP y el PSE. Si algo ha demostrado es que no es una alternativa al nacionalismo.
-Prieto se ha mostrado «persuadido» de que el PNV acabará apoyando los presupuestos del Estado y de las instituciones vascas. ¿Cree que el PNV y el PSE seguirán haciendo de la necesidad virtud en la Diputación y en el Ayuntamiento como ha ocurrido en los dos últimos años?
-Está claro que el PSE está utilizando sus bazas, pero lo más grave que ha dicho Prieto es que ya han comenzado los contactos con todos los partidos para aprobar los presupuestos incluso del Gobierno vasco. Y al decir eso, estaba anunciando un incumplimiento del pacto PSE-PP porque nosotros somos la opción preferente.
-Inmersos en esta grave crisis, ¿contemplan apoyar los presupuestos de la Diputación o del Ayuntamiento de Vitoria para «arrimar el hombro»?
-Si entendiéramos que los presupuestos sirvieran para combatir la crisis, no tendríamos problema en hacerlo. Pero lo que van a hacer es una subida de impuestos que está aparejada a una serie de obras de importes descomunales que tal vez no sea el momento de llevarlas adelante. El contribuyente es el que sufre la crisis y por eso la administración debe apretarse el cinturón.
-Exigen al Gabinete Agirre que modifique el presupuesto de este año por el desfase existente entre ingresos y gastos. ¿Cuál es la receta del PP? ¿Qué partidas recortaría?
-Por ejemplo, estamos pagando 100 millones de pesetas al mes por una consultoría informática. Y hay, según dicen, 30 personas trabajando. ¿Pero cuánto cobra cada uno? Habría que cancelarla ya. Otros ejemplos de recorte sería el dinero que se da al euskera fuera de Álava o el que se da al equipo Euskaltel Euskadi. No estamos para fiestas, hay que apostar por inversiones productivas que generen empleos.
-¿Endeudarse es la única solución posible?
-No. Lo que hay que hacer es contener mucho los gastos y adecuar las ideas a una situación de crisis.
-Económicamente, ¿cómo está gestionando el PNV la Diputación?
-Hay algunos gastos que no se deberían hacer y la planificación de cara al futuro no es acertada. Dos ejemplos. Primero, no hay una previsión de lo que van a representar como gasto las residencias forales que se están planteando. Y segundo, la Diputación no puede abordar en solitario el pago de más de 20 millones para la renovación del Buesa Arena. Sería inasumible.
-¿Apoyan las medidas fiscales consensuadas por el Gobierno vasco y las diputaciones? Subida de las rentas de capital, mantenimiento de los 400 euros sólo para las personas que ganan menos...
-En lo de las rentas de capital, hay poco margen de maniobra, y en lo que respecta a los 400 euros hay que esperar a ver cómo se concreta la medida y a cuánta gente afecta.
-¿Hay que congelar el sueldo a los funcionarios forales?
-La magnitud de la crisis nos tiene que hacer responsables a todos. El año pasado planteé la congelación del sueldo de los políticos y se llevó adelante, y para este año he planteado incluso una bajada.
-Le preguntaba por los funcionarios.
-Hay un convenio ya firmado que haría imposible una cosa de este tipo, pero hay que contener la partida del gasto. Este año estaba prevista un aumento en sueldos del 9,5%. cuando los ingresos están bajando un 20%. Es un disparate.
-Uno de sus 'leit motiv' en los últimos años ha sido denunciar el «maltrato» que sufría Álava del Gobierno vasco. ¿Ha cambiado en algo con la llegada de López a Ajuria Enea?
-Lo que se nota es la mano del PSE y la mano del PP, las dos por separado, porque la propuesta que nos hacían en el nuevo plan de inversiones, Álava quedaba muy mal parada. Dijimos «ya se acabó» y por fortuna, ha prevalecido nuestro planteamiento.


a.lorente@diario-elcorreo.com
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