Después de la derrota cosechada el jueves por el PSE en el Parlamento vasco al unir el PP y el PNV sus votos para reclamar al Ejecutivo de Zapatero la incorporación de infantes de Marina en los atuneros, el debate sobre la seguridad de los pesqueros en el Índico volvió ayer a la Cámara vasca. En esta ocasión, Unai Rementeria, del grupo jeltzale, interpeló al Gabinete de Patxi López sobre las actuaciones que pretende llevar a cabo para que los pesqueros como el 'Alakrana' puedan faenar sin contrariedades en aguas internacionales frente a las costas de Somalia.
En su respuesta, el lehendakari alabó las gestiones de su equipo hasta el punto de asegurar que «es la primera vez que el Gobierno vasco toma medidas para salvaguardar a los tripulantes de los atuneros». En este sentido, recordó el acuerdo adoptado el pasado 15 de septiembre en Lakua con el Ejecutivo central para permitir a los armadores incorporar personal de seguridad privada con fusiles de largo alcance y la disposición de ambos Ejecutivos a cofinanciar las medidas de seguridad. No obstante, no aclaró ni qué cantidad ni cuándo ejecutarán esta última media.
López quiso marcar diferencias con el Ejecutivo de Sarkozy, que ya ha embarcado militares en los pesqueros franceses. Recordó que los armadores galos deben asumir unos gastos de unos 50.000 euros al mes por buque por la protección de los soldados. ««Al contrario que en Francia, los Gobiernos central y vasco se han comprometido a cofinanciar la seguridad, por tanto, no vale poner como ejemplo a Francia», dijo.
Las compañías atuneras vascas han insistido en repetidas ocasiones en su disposición de pagar la protección de los infantes de Marina. Para el sector no importa tanto el desembolso económico -ya han contratado a 'soldados de fortuna' para sus atuneros con bandera extranjera-, como que la seguridad provenga de expertos militares y no de vigilantes de seguridad, menos preparados y con un armamento «insuficiente» para enfrentarse a piratas con lanzagranadas.
Respecto a la apertura de caladeros más seguros, López se mostró partidario de que la Unión Europea empiece a negociar con terceros países la posibilidad de habilitar nuevas zonas de pesca que no encuentren amenazadas por los piratas, aunque admitió que, de momento, Bruselas está «cerrada» a tal posibilidad. No obstante, puntualizó que «no es incompatible» buscar más áreas para faenar y mejorar a la vez la seguridad de los buques.