Las listas de Etxebide, en las que se apuntan los vascos que buscan un piso protegido, alcanzaron un récord en junio pasado al contabilizar 93.005 inscritos, un 16% más que en 2005. Ni la crisis económica ni las dificultades para obtener una hipoteca parecen haber hecho mella en la demanda de vivienda pública, pues durante los seis primeros meses de este año se inscribieron en Etxebide 3.729 nuevos individuos, parejas y hogares con hijos, casi el doble de los que se apuntaron en todo 2008.
El dato resulta novedoso, ya que hasta el pasado año los candidatos a los sorteos de viviendas de protección oficial (VPO), tasadas o de alquiler social, aumentaban a un ritmo anual de entre 2.000 y 4.600 personas, según el Gobierno vasco. Sin embargo, los aspirantes de Etxebide se han multiplicado durante el primer semestre de 2009, mientras el mercado de pisos libres continúa parado.
Por otra parte, las estadísticas de junio no recogen el impacto que tendrá el reciente cambio de los baremos para acceder a las viviendas protegidas. La nueva normativa, que el Gobierno vasco dio a conocer precisamente en junio, elevó el límite de ingresos de 35.000 a 39.000 euros anuales para las VPO; de 45.500 a 50.000 para los pisos tasados -que son más caros que los anteriores-; y de 22.000 a 25.000 para el alquiler social (todas las cantidades corresponden al salario de un aspirante que se apunta solo).
Herramienta de trabajo
Antes de modificar los baremos, el nuevo consejero de Vivienda, Iñaki Arriola, se había mostrado a favor de construir pisos protegidos más caros para un nuevo segmento de compradores de mayores ingresos -el precio actual de la VPO llega a 1.384 euros por metro cuadrado útil-. Además, para que los bancos y cajas de ahorro concedan hipotecas en las promociones públicas, el Gobierno vasco ha decidido establecer una especie de aval, de forma que se quedará con los inmuebles protegidos cuando el adjudicatario no pueda pagar el crédito. A continuación, los volverá a sortear a través de Etxebide.
Las listas de ese organismo, a pesar de sus deficiencias, son una herramienta de trabajo importante para el Departamento de Vivienda, que ahora debe diseñar el Plan Director 2009-2013 y parece dispuesto a introducir la nueva fórmula del alquiler con opción de compra. Precisamente, de los 93.005 demandantes registrados en Etxebide el pasado 30 de junio, 58.121 aceptan el arrendamiento, bien como primera posibilidad, bien si no les toca un piso en propiedad.
Por territorios, casi el 50% de los vascos que buscan una VPO en propiedad o alquiler residen en Vizcaya, a pesar de que, tradicionalmente, la mitad de los pisos protegidos de Euskadi se construyen en Álava y, particularmente, en Vitoria. Paradójicamente, el territorio alavés apenas acapara el 15% de los aspirantes a los sorteos, mientras que Guipúzcoa alcanza el 36%.
Otro dato que arrojan las listas de Etxebide es que el 73% de los demandantes de VPO se ha apuntado a título individual (68.051). Sin embargo, se trata de una referencia engañosa, ya que muchos novios se inscriben por separado, a pesar de que el Gobierno vasco les concede dos números en los sorteos si se presentan juntos. Y hasta tres si la unidad de convivencia tiene hijos a su cargo.
Sólo 14.621 parejas aparecen como tales en Etxebide sin hijos (15%). Asimismo, 48.255 demandantes, prácticamente la mitad del total de aspirantes a las viviendas de protección oficial, tienen menos de 35 años. Los que llevan más de cuatro años apuntados sin tener suerte en los sorteos suman 15.061 (16%), mientras que el colectivo de personas discapacitadas se ha incrementado un 26%, al pasar de 573 en 2005 a 724 en junio pasado.
j.munoz@diario-elcorreo.com