El Departamento de Interior del Gobierno vasco ha solicitado a la Audiencia Nacional instrucciones sobre el modo de actuar con las 47 herriko tabernas -locales vinculados a Batasuna- que permanecen abiertas en Euskadi. El titular de la cartera, Rodolfo Ares, manifestó ayer su deseo de que la respuesta de los tribunales implique el cierre de estos establecimientos, ante el convencimiento de que la mayoría de ellos puede «estar dando soporte a organizaciones ilegales».
Ares anunció esta medida en respuesta a una pregunta del PP en el pleno de control del Parlamento vasco para conocer qué iniciativas piensa adoptar para clausurar las herrikos, a las que llamó «centros logísticos de ETA». Tras asegurar que su departamento «ha cumplido todas las decisiones judiciales en relación con el cierre» de estos locales, el consejero admitió que «es verdad que muchos de ellos siguen abiertos porque en su momento se decidió que siguieran a través de un administrador judicial» y, en otros casos, «no hubo una decisión de la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo para cerrarlos». «Algunas decisiones de órganos judiciales son contradictorias y complican la actuación», lamentó.
Ante esta situación, afirmó que su consejería ha solicitado a la Audiencia Nacional indicaciones precisas sobre la forma de actuar para intervenir «en cumplimiento de decisiones judiciales». Según sus datos, reveló que son 47 las herrikos que continúan abiertas al público en Euskadi.
Por otro lado, y en respuesta a una interpelación del parlamentario de Aralar Mikel Basabe sobre los requisitos lingüísticos que deben cumplir los ertzainas, Ares estimó que es «suficiente» y «adecuado» a la realidad sociolingüística del País Vasco requerir un perfil uno de euskera para poder incorporarse a la Policía autónoma.
Basabe denunció que, en su opinión, «no se garantiza» una relación en euskera con los ertzainas, por lo que preguntó por la fórmula que utilizará el departamento para incrementar la exigencia de euskera a los agentes.
Ares respondió que el Gobierno vasco «aplica con rigor» la Ley de Normalización del Uso del Euskera, y apuntó que la exigencia del euskera a las nuevas promociones de la Ertzaintza es la misma que la del anterior Ejecutivo autónomo, cuando estaba en manos del tripartito, integrado por PNV, EA y EB.