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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Álava

10.10.09 -

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Las ocho familias que habitan en el bloque de viviendas situado en a la entrada de Durana, en Gamarra, a apenas veinte metros de la línea por la que circulará el Tren de Alta Velocidad (TAV) dicen sentirse «abandonadas». Tenían todas sus esperanzas puestas en la reunión concertada para ayer con el alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz. Confiaban en que el regidor socialista les ofrecería una alternativa a seguir residiendo en un lugar que, están convencidos, pronto será «invivible» «Si en General Álava oyen pasar el tranvía y siente las vibraciones, imagine lo que puede pasar aquí con un tren pasando al lado a 170 kilómetros por hora», aseguran.
Esperaban en concreto, una propuesta para permutar sus pisos por otros similares «en cualquier barrio de la ciudad». Sin embargo, se encontraron con el vacío. «Se limitó a decirnos que no hay nada que hacer. Que el 'jefe' de todo esto es el Ministerio de Fomento y que éste se desentiende de todo», explica con pesar Antonio Escudero, uno de los afectados.
Después de ocho años de «lucha», Escudero y el resto de residentes se encuentran abocados a vivir frente a un muro de doce metros -una elevación del terreno por donde pasará el TAV-, «los mismos», dice, «que mide nuestro edificio». No sólo eso. Calcula que esa afección ha devaluado sus viviendas de forma drástica. «Si antes costaban 120.000 euros, ahora no pasarán de 12.000», se lamenta.
Demandar a Fomento
Escudero cree que la única vía por explorar que les queda es demandar a Fomento por esa devaluación del coste de sus casas «y porque este bloque está aquí desde hace cuarenta años». «Por tanto, deben pagar su error». Sin embargo, no se engaña. Sabe que un pleito con semejante oponente requiere mucho dinero y mucho tiempo. «Y no tenemos lo primero y la gente aquí se está haciendo mayor».
El abatimiento empuja a la indignación. «No vamos a parar. No podemos. Si hay que movilizarse, lo haremos porque esto es una vergüenza», sentencia.
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