La Real Academia de Ingeniería (RAI) manifestó ayer que la reducció de los fondos públicos a I+D+i contenida en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2010 para el Ministerio de Ciencia e Innovación -que califica de «no menor»- supone «desilusionar a todos quienes, desde diferentes lugares y con distintos enfoques», han dedicado años de esfuerzo a propiciar lo contrario, y es un freno a las «posibilidades de desarrollo» de España.
Por este motivo, la institución llama a «reconsiderar tan perjudicial conjunto de decisiones», a rectificar y arbitrar las medidas que sean necesarias para que, «sin causar perjuicio social a los más desfavorecidos», se abra a todos los ciudadanos una «perspectiva de ilusión por un mañana mejor», objetivo para el que, recuerdan, el Gobierno contará con la colaboración de la institución.
«La reducción anunciada agrava sus efectos en época de crisis, al amputar precisamente los medios precisos para, tras aliviarla, superarla, y supone no ya una mera equivocación, sino un error de seguros dañinos efectos», subrayó la RAI en un comunicado acordado por mayoría en el pleno de la institución.
Así, reitera que, en su opinión, las sociedades modernas pueden garantizar el bienestar y la justicia social tanto mejor cuanto más se valen del conocimiento y de su transferencia a los sectores productivos por su «innegable» beneficio en términos de cualificación, productividad, competitividad, internacionalización y, en definitiva, iniciativa empresarial y creación de empleo.
Jóvenes investigadores
Finalmente, la academia considera que la alegación de que reduciendo las cantidades dedicadas a I+D+i será posible mejorar la eficiencia del gasto «no tiene fundamentos ni teóricos ni empíricos», como evidencia nuestra corta historia de inversiones en I+D+i, y también el modelo de los países que, en circunstancias difíciles, han hecho y hacen una decidida apuesta por el futuro manteniendo, e incluso incrementando, significativas asignaciones presupuestarias con tal destino.
Por otra parte, la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI) también quiso opinar ayer sobre el tema. Señaló que el mensaje de la ministra Garmendia sobre que los presupuestos aumentarán en un 13% el número de becados y contratados en 2010 «no tranquiliza» a los nuevos investigadores, que se ven como «los primeros afectados» del recorte.