Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

08.10.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Mientras los atuneros españoles con bandera de Seychelles regresan para empezar a embarcar esta semana 'soldados de fortuna', dos de los pesqueros de la flota francesa entraban ayer en el puerto de Victoria con sus escoltas militares. El 'Saint Vincent' y el 'Aveelvad' arribaron tras sólo una semana de faena para cambiar los relevos, pero en tan breve lapso de tiempo la pesca les ha ido bien, según se comentaba en el puerto. Es la historia que se repite estos meses: gracias a la protección militar, los barcos franceses penetran con tranquilidad en las zonas de riesgo de piratas, que son las que tienen los mejores caladeros. «Estos sí que saben», dicen los marineros españoles.
Llegaron dos porque la flota francesa faena en parejas, a una distancia de entre 12 y 20 millas, otra medida de seguridad adicional. Ninguno de los marineros franceses quería hacer comentarios, pues la compañía les ha prohibido hablar con la prensa, sobre todo porque al llevar soldados a bordo deben atenerse con rigor al secreto militar. Tampoco en el destacamento están autorizados a prestar declaraciones. Por otro lado, también las compañías son celosas a la hora de revelar el alcance de sus capturas. No obstante, como comentan con envidia los marineros españoles, «siempre llegan hasta arriba de atunes». Ahora esperan que con los nuevos soldados privados la cosa cambie. A las seis de la tarde de ayer salían del puerto cuatro coches con militares franceses vestidos de uniforme.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS