La vida de los marineros vascos que faenan en el Océano Índico, salvo contadas excepciones, no esconde grandes historias. Son gente sencilla, con la piel curtida por el sol, el salitre y el monzón; y el corazón endurecido por las numerosas ocasiones que han tenido que despedirse de sus familiares para irse a trabajar a miles de kilómetros durante cuatro interminables meses. Han aprendido a llevar ese dolor con resignación y, sobre todo, en silencio.
Por eso, cuando regresan dedican la mayor parte de los dos meses que hacen en tierra a estar junto a su familia y disfrutar de la compañía de los amigos. No necesitan más. Éste es el caso de Gaizka Iturbe, uno de los ocho vascos que se encuentran apresados a bordo del 'Alakrana' por piratas somalíes desde el pasado viernes. A sus 47 años, este engrasador natural de Bermeo lleva viviendo tanto tiempo en Sestao que reconocen antes su nombre en esta localidad de la margen izquierda que en la villa marinera. «Residimos aquí desde que nos casamos hace quince años. Nunca quiso que me apartara de mi entorno familiar, aunque tampoco él ha roto nunca el vínculo con Bermeo, entre otras razones porque allí está su familia», aclara su esposa, María Ángeles Jiménez.
Gaizka trabaja desde hace 24 años para la compañía atunera Echebastar Fleet, de Bermeo, aunque en el buque 'Alakrana' tan sólo lleva dos. Tiene dos hermanos. Por eso, cuando esperaba descendencia, soñaba con que su bebé fuera niña. Sus deseos se cumplieron. «Siempre me decía que sería una gran alegría para él que fuera una chica, por eso nuestra hija se llama Alaia, alegría en euskara», explica María Ángeles, a la vez que destaca el carácter «alegre, simpático y cariñoso» de su marido. «El mayor regalo que me ha dado la vida es él y mi hija», asegura esta sestaotarra, oriunda de Jaén.
Entre las aficiones de Gaizka Iturbe está el remo -bogó durante algunos años en la trainera 'Belalamera' de Bermeo-, su Athletic del alma y la lectura. «Cada vez que va a la mar se lleva un montón de libros en la maleta. Le gustan sobre todo los de historia, sobre Egipto, Roma. Los devora todos». Gaizka es «nervioso», aunque, según su mujer e hija, «siempre trata de aparentar que está tranquilo».
«'Cariño, soy yo'. Así es como siempre me saluda cada vez que me llama de la mar, y esas misma palabras fueron las que pronunció la última vez que los piratas le permitieron ponerse en contacto conmigo», rememora su mujer, con la voz entrecortada. «Sólo quiero que llegue pronto a casa para salir a pasear de nuevo los tres juntos. Él es bastante casero. Siempre me dice que su cuadrilla somos yo y la niña».
Otro de los bermeanos que se encuentran en el 'Alakrana', José Luis Vildosola -ayudante de cocina-, también cuenta con 47 años y siempre ha demostrado una gran pasión por su profesión. Sus amigos más íntimos le llaman 'Lentejas'. Desde que se casó con su mujer, Inma, se trasladó a vivir a Mundaka, aunque siempre se ha sentido muy bermeano. Como 'txo' que es, le gusta salir en cuadrilla y participar -cuando los relevos del barco se lo permiten- en el 'Arrantzale eguna', día grande de las fiestas patronales de la localidad. También disfruta con los paseos por Mundaka y, sobre todo, frecuenta la zona conocida como los 'Txopos', donde siempre se encuentra a alguien conocido con el que compartir impresiones sobre el Athletic de sus amores. Antes de que el barco fuera secuestrado, llamó a casa para hablar con su familia y, de paso, preguntar por el resultado del partido de la Liga Europa que enfrentó a los rojiblancos con el Werder Bremen. Desde que su hijo Ekaitz sufrió un grave accidente hace un par de años, se ha volcado en cuerpo y alma en él.
El ondarrés Patxi Valadés, primer oficial del 'Alakrana', es algo más joven que los dos anteriores -38 años-. Cuando contaba con apenas 8, su familia se trasladó a Isla Cristina (Huelva), donde aún reside una parte de sus allegados. Su trayectoria profesional siempre ha estado vinculada al mar. Está casado y tiene una hija. Ellas son su vida.
El gallego Ricardo Blach, de 59 años, patrón del 'Alakrana', lleva faenando desde los 12 y el secuestro le ha pillado cuando ya pensaba en jubilarse. Es uno de 'grandes' patrones del Índico.