Alrededor de 600.000 vascos podrán beneficiarse, de forma total o parcial, del mantenimiento de la deducción de 400 euros para las rentas más bajas durante 2010. Estos son los contribuyentes que declaran en la comunidad autónoma una base imponible inferior a 20.000 euros y que disfrutarán de esta desgravación creada para incentivar el consumo.
Las diputaciones y el Gobierno vasco han alcanzado un principio de acuerdo para mantener íntegra la deducción de 400 euros a aquellos contribuyentes que declaran ingresos inferiores a 15.000 euros. Son, aproximadamente, 406.000 del total de 1,1 millones que están obligados a realizar la declaración de la renta. No todos han podido restar los 400 euros y tampoco lo podrán hacer en el futuro. En buena parte de los casos, el conjunto de deducciones a las que tienen derecho -familiares, la de vivienda y también ésta de los 400 euros- es superior a la cifra del IRPF que deben pagar a lo largo de un año.
Por otra parte, quienes declaran ingresos de entre 15.000 y 20.000 euros sólo podrán beneficiarse de una parte de esa deducción -desde los 320 euros para los de 16.000 hasta los 80 euros para los de 19.000- y este colectivo representa 194.000 contribuyentes adicionales.
Recuperar ingresos
El reparto territorial de las deducciones que se mantendrán responde al modelo clásico sobre el peso proporcional de los ciudadanos en la comunidad autónoma: el 51,4% corresponde a Vizcaya; el 33,6%, a Guipúzcoa y el 15%, a Álava. Así, podrán utilizarla -parcialmente o en su totalidad- 308.400 vizcaínos; 201.600 guipuzcoanos y 90.000 contribuyentes alaveses.
Aunque por el momento no existen estimaciones formales sobre el dinero exacto que van recuperar las haciendas forales al eliminar la deducción para las rentas superiores a 20.000 euros, fuentes de la administración tributaria aseguran que «será importante». Algunos cálculos extraoficiales apuntan a que las arcas públicas vascas podrán recuperar, aproximadamente, 250 de los 350 millones de euros que han dejado de ingresar por esta vía en 2009.
En esta misma línea, al tiempo que diputaciones y Gobierno vasco trabajan en «limar los detalles» de la subida del Impuesto sobre la Renta -como ya es conocido, incluye el incremento de dos puntos en el tipo de gravamen que se aplica al ahorro y las plusvalías, que pasará del 18% al 20%-, también afrontan la recta final en las estimaciones de ingresos. A la vuelta del puente del Pilar, previsiblemente el próximo día 15, los diputados generales y el consejero del Economía del Ejecutivo autónomo se reunirán en el seno del Consejo Vasco de Finanzas para adoptar algunas decisiones trascendentales. La principal será la estimación de ingresos fiscales de 2010, cifra que servirá de base para que tanto el gabinete de Patxi López como los ejecutivos forales cierren sus borradores de presupuestos.
El Consejo Vasco de Finanzas también hará pública una estimación sobre el comportamiento de los impuestos en lo que resta de año. Según el anticipo realizado esta semana por el diputado de Hacienda alavés, el peneuvista José Luis Cimiano, el recorte de ingresos para el conjunto de 2009 puede estimarse en torno al 17%. De confirmarse la cifra, las arcas públicas vascas habrán ingresado a finales del ejercicio 2.200 millones de euros menos que en 2008.
m.alvarez@diario-elcorreo.com