Archivada una Supercopa amarga, el Baskonia fija ahora sus miras en el ya cercano arranque de la Liga ACB. Durante la matinal del próximo domingo se estrenará en la cancha del Murcia y le queda toda una semana para restañar heridas, jugar un último amistoso mañana en Vitoria ante el Lagun Aro y, por encima de todo, recuperar lesionados. Y en la lista de aspirantes a recibir el alta médica de forma inminente se halla Marcelinho Huertas. De hecho, es muy posible que sea el único, ya que Lior Eliyahu está descartado para y los casos de Brad Oleson y Walter Herrmann navegan en la bruma más absoluta.
El base paulista se encuentra a punto de agotar el plazo de convalecencia calculado por el club azulgrana después de que, a mediados de septiembre, sufriera una rotura de fibras en la parte posterior del muslo derecho. Al teórico primer base del Caja Laboral se le prescribió un plazo aproximado de tres semanas después de disputar dos encuentros amistosos y consumir un par de sesiones de entrenamiento.
Tras romperse, la aclimatación de Huertas ha sufrido un retraso preocupante al tratarse del primer director de orquesta de un Baskonia cambiado hasta la raíz. Se perdió los dos choques amistosos a puerta cerrada ante el Xacobeo y el Valladolid, los tres partidos disputados en el torneo de Angers, el ensayo en Illumbe ante el Lagun Aro y la reciente Supercopa. De hecho, estuvo a punto de subirse al avión en dirección a Las Palmas, pero la prueba física a la que se sometió el pasado miércoles recomendó evitar precipitaciones.
Minutos para Ribas
Al menos, la ausencia de Huertas ha permitido a Pau Ribas ganar horas de vuelo en la posición de 'uno', aunque sea a costa de actuaciones voluntariosas pero destempladas, como la que cuajó ante el Real Madrid en la semifinal de la Supercopa. Mientras, el temporero Andrés Rodríguez apenas pasa de ser un base apto para ayudar en los entrenamientos.
En principio, la enfermería cuenta con dos casos más, Herrmann y Oleson, en los que se impone la prudencia. Sobre el papel, el escolta de Alaska tendría que incorporarse a los entrenamientos esta semana, aunque su largo período de inactividad -se sometió a una artroscopia en su tobillo en agosto- debería obligar a una integración gradual en el trabajo con el resto de sus compañeros. ¿Un posible debut en Murcia del anotador aún estadounidense? Quizás, pero su falta de rodaje a buen seguro que le condenaría a un protagonismo residual. Eso sí, desde las oficinas del Buesa Arena se espera que su pasaporte español llegue en los próximos días. Al menos, el Caja Laboral tiene cubierto el cupo de nacionales para una plantilla de once efectivos con Ribas, Splitter, San Emeterio y Uriarte, este último con contrato temporal. Por su parte, Walter Herrmann sigue de baja por una lesión de rodilla y su evolución se evaluará día a día después de que el viernes pasado se sometería a una infiltración de plasma.