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Sociedad

GENERAL

Las tres compañías acordaron compartir rutas, ingresos y gastos en sus líneas entre Europa y el Atlántico Norte
03.10.09 -

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La alianza sellada entre las compañías Iberia, British Airways y American Airlines en el verano de 2008 para trabajar de forma conjunta sus rutas en el Atlántico Norte ha despertado las sospechas de la Comisión Europea. Bruselas ha abierto una investigación al entender que el pacto podría vulnerar la legislación antimonopolio de la Unión Europea al incluir una misma política de precios para las tres empresas. El proceso es largo, pero si finalmente resultasen culpables podrían enfrentarse a una elevadísima sanción, fijada en función de su facturación. El correctivo podría ser la puntilla a una crisis que está laminando el sector. No obstante, Bruselas aclaró ayer que el pliego de cargos enviado a Iberia y sus socios «no prejuzga el resultado final del procedimiento».
La Comisión también mantiene abiertas sendas investigaciones sobre los acuerdos de cooperación entre los socios de la alianza Four Stars -Air Canada, Lufthansa, Continental y United- y los integrantes de Skyteam -Air France/KLM y Delta/Northwest-.
Fuentes de Iberia declararon, en su nombre y en el de sus socios, su «satisfacción por poder explicar a la UE las cuestiones que plantea en su requerimiento y, sobre todo, las notables ventajas que nuestro acuerdo de negocio conjunto supondrá para los consumidores». El texto del protocolo de las tres compañías aseguraba que el pacto sería beneficioso para millones de viajeros, que dispondrían de mejores precios, conexiones más cómodas y un acceso más sencillo a una red de más de 500 destinos en todo el mundo.
Inmunidad antimonopolio
La Comisión, sin embargo, no lo tiene tan claro, pues piensa que ese pacto podría 'cerrar el cielo' al resto de competidores. Sospecha que la colaboración real entre las aerolíneas es «mucho mayor» de lo que parece al incluir una gestión conjunta de los ingresos y los gastos. «Estamos convencidos de que la mejor manera de fortalecer la competencia e incrementar las opciones de viaje de los consumidores es asegurando que las tres alianzas compiten en igualdad de condiciones», añadió Iberia, en referencia al hecho de que SkyTeam y Star Alliance ya cuentan con la inmunidad antimonopolio del Departamento de Transportes de Estados Unidos, certificado al que aspira la compañía la española. También recordó que, tras la aprobación del acuerdo del cielo abierto europeo, hace ahora más de un año, «cualquier compañía de la UE o de EE UU puede operar las rutas entre Europa y Norteamérica.
Iberia tiene un as en la manga en su defensa contra las acusaciones de la Comisión. Y no es otro que Cora Zapico Landrove, responsable de la asesoría jurídica de la compañía y reconocida el pasado mes de marzo como la mejor letrada en materia de Competencia por la International Law Office.
Riesgo por la fatiga
En medio de la polémica, el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) ha convocado concentraciones en los aeropuertos de Madrid y Barcelona para el próximo lunes con el fin de denunciar que «la fatiga que sufren las tripulaciones pone en riesgo la seguridad de los vuelos». Según la organización, el cansancio provoca el 25% de los accidentes de aviación en todo el mundo. La convocatoria ha molestado al ministro de Fomento, José Blanco, que esta semana anunció la próxima elaboración de una norma para regular el tiempo de descanso de pilotos y azafatas.
Mientras tanto, los controladores aéreos, un colectivo muy reducido y siempre en la picota por su 'poder' en el normal devenir del transporte aéreo, se enfrentan a grandes cambios. El Consejo de Ministros aprobó ayer un real decreto por el que se regula la licencia comunitaria de controlador de tránsito aéreo, que incorpora una norma europea de 2006 y que, entre otros asuntos, regulará todas las condiciones de acceso a la profesión, los requisitos para el desarrollo de la actividad y las bases de la formación, el entrenamiento y la capacidad exigidos a estos cualificados profesionales.
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