El PSE apostará en su VI congreso, que se celebrará mañana y el domingo en el Palacio Euskalduna de Bilbao, por crear una dirección colegiada menos centralizada que la existente hasta el momento. La ejecutiva que ha dirigido desde 2005 los designios del partido concentraba varias de sus funciones en una sola persona: Rodolfo Ares. El actual consejero de Interior, entre otros cosas, ha sido al mismo tiempo coordinador, portavoz y secretario de Organización, área desde la cual ha controlado el partido y ha preparado campañas electorales y mítines. Sin embargo, él mismo ha dicho de manera pública que su trabajo al frente de la Ertzaintza, a lo que hay que sumar su tarea de coordinador del Gobierno vasco, es incompatible con seguir en la primera línea ejecutiva del PSE.
De cumplirse esta premisa, su marcha provocará un cambio orgánico de calado. Aunque la última palabra la tendrán los delegados presentes en la asamblea y las negociaciones que los hombres fuertes del partido mantengan a lo largo de las próximas horas, el escenario que tienen en mente buena parte de los dirigentes socialistas dibuja una estructura muy diferente a la actual.
La idea es crear una dirección colegiada. Es decir, nadie acapararía el poder acumulado por Ares. Las funciones estarían más repartidas. Salvo cambios de última hora, las tareas de portavoz recaerán en José Antonio Pastor, que ya las ejerce en el Parlamento vasco. Ahora las asumirá en su totalidad. Líder del partido en Vizcaya, su poder se verá reforzado.
Aunque todas las quinielas siguen abiertas, se da por hecho que las tareas de Organización serán para Alfonso Gil. Concejal de Bilbao y bien visto por los tres territorios, durante los últimos años ha sido uno de los principales colaboradores de Ares. Ha participado en el diseño de las campañas electorales más recientes. Pertenece a la actual ejecutiva.
También cobrará protagonismo Mikel Torres. La mayoría de los miembros del PSE sostiene que la figura del actual alcalde de Portugalete ganará peso tras este cónclave. Hasta la fecha ha sido el portavoz en cuestiones económicas, pero nadie duda de que puede ser uno de los 'vencedores' de este congreso. Principal asesor de Patxi López durante bastantes años, su ascenso, el de Gil y la permanencia de Pastor permitiría al lehendakari rodearse de un círculo de confianza que sería el encargado de manejar el día a día del partido y 'liberar' al jefe del Ejecutivo autónomo y a Jesús Eguiguren, que seguirá como presidente y referente político del partido.
Salidas
A este grupo se añadirían otros nombres, entre ellos, algunos alaveses y guipuzcoanos. Se prevé que varios miembros del grupo parlamentario que no pertenecen a la ejecutiva entren a formar parte de ella. Lo mismo pasará con los alcaldes. Ya están en la dirección los primeros ediles de Barakaldo (Tontxu Rodríguez), Irún (José Antonio Santano) y Mikel Torres. En algunos círculos del PSE se apuesta por la entrada de Loly de Juan, regidora de Basauri que podría pasar a dirigir la secretaría de Política municipal en sustitución de Alberto Buen.
Entre las posibles salidas se barajan las de Manuel Huertas y Elvira Cortajarena. Si al final salen todos los miembros del PSE que están en el Gobierno, algo que muchos ponen en duda, también abandonarían la dirección Isabel Celaá, Ernesto Gasco, Pilar Unzalu e Iñaki Arriola. Se da por hecho que Ares continuará, aunque, como él ha dicho, no en primera línea: quizás al frente de una secretaría Política.