Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Economía

ECONOMÍA

02.10.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
E l FMI ha decretado el final de la recesión. ¡Aleluya, aleluya! No estoy del todo seguro de que la crisis se sienta obligada a obedecer las órdenes procedentes de tan alto organismo; pero, por si acaso... nos lo creemos. Lo que, en un momento dado, pareció el fin del mundo conocido se ha convertido al final en un episodio más -quizás más duro, aunque no más duradero- de la larga lista de crisis inherentes al sistema capitalista. Lo malo es que la recuperación que viene a continuación ni va a ser homogénea en intensidad ni va a caminar al mismo ritmo en todos los países. Lamentablemente, hay quien bailará a ritmo frenético de salsa, como los asiáticos; y otros, más pausados, al de bachata. En Europa sonará un lánguido vals; pero, nosotros, en España, nos moveremos con un chill-out casi imperceptible, de puro lento, que nos mantendrá en tasas negativas de crecimiento y por encima de la terrible cota del 20% de paro.
Además, el problema de nuestra salida de la crisis no se centra exclusivamente en la velocidad. Todavía no hemos inventariado la relación total de los daños producidos y puede que éstos sean cuantiosos y muchos, irreversibles. Para evaluarlos con precisión necesitamos responder antes a esta batería de preguntas: ¿Cuántos empleos destruidos podrán ser recuperados? ¿Cuántos más nos quedan por destruir? ¿Cuándo volverá la demanda interna a recuperar valores normales? ¿Cuándo absorberemos el exceso de oferta inmobiliaria y podremos volver a construir? ¿En qué medida nos permitirán disfrutar del tirón de la demanda externa las pérdidas de competitividad registradas en los últimos años? Cuando estemos en disposición de contestar a todo esto, sabremos a qué nos enfrentamos en la era postcrisis.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS