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Sociedad

Polémica por las matrículas en el modelo A

Consideran una «chulería» que dos centros de la red negaran laexistencia de las peticiones exigidas para abrir aulas en castellano

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Padres de alumnos acusan a Kristau Eskola de «engañar» al Gobierno vasco
Susana Marqués, María Aldecoa e Iñigo Uríen, durante la rueda de prensa por la libertad de elección lingüística. / EDUARDO ARGOTE
El curso escolar se presenta movido. Un día después de que la plataforma por la libertad de elección lingüística arremetiese contra la consejera de Educación, Isabel Celaá, por la «tibieza» con la que había gestionado la negativa de algunos colegios a abrir aulas de modelo A, las críticas de los padres cambiaron ayer de objetivo y se dirigieron hacia Kristau Eskola, la red de centros concertados religiosos. La agrupación en favor de la enseñanza en castellano atacó a esta entidad por «mentir y engañar deliberadamente» al Gobierno vasco al negar la existencia de solicitudes para realizar los estudios en español en dos de sus escuelas.
Los padres intentaron de esta forma matizar las acusaciones vertidas un día antes contra Celaá y su equipo. Y es que se habían mostrado «esperanzados» con la llegada del PSE al departamento, pero su particular 'vuelta al cole' ha arrancado con «un plus de frustración», reconoció Susana Marqués, una de las portavoces de la agrupación. «Nos sentimos descorazonados con la consejería, que podía haberse mojado más», indicó en referencia al conflicto con Kristau Eskola.
La fría estadística de matriculaciones tampoco les ha animado el regreso. El 71,1% de los niños de 3 años que han accedido este curso a la enseñanza se han apuntado en el modelo D, es decir, recibirán una educación íntegra en euskera, mientras que un escaso 5% -1.027 alumnos en total- estudiará en la línea A, donde la lengua vasca es sólo una asignatura. El resto se ha decantado por la opción bilingüe. Pero las cifras, a juicio de la plataforma, no siempre responden a la demanda real, sino a una «oferta inducida y condicionada», como la que creen que ha llevado a cabo la red de centros cristianos.
Cumplir la ley
«La consejería y los padres hemos pecado de ingenuidad», admitió Marqués, para quien la actitud de Kristau Eskola sólo puede entenderse como «una chulería inaceptable». Según denuncian, la agrupación recogió las peticiones de veinte familias -el mínimo requerido por Lakua para reabrir aulas de modelo A- interesadas en que sus hijos se formaran en castellano en el colegio Sagrado Corazón, de Vitoria, y en el bilbaíno Escolapios, donde esta línea está suprimida desde Infantil. Las solicitudes nunca llegaron hasta Educación. Los centros aseguraron no haber recibido tal demanda y el colectivo de padres tampoco se las entregó por «contener información privada de menores».
«Se fiaron de los colegios, que dijeron no tener esas peticiones, aunque sí las reconocen en la carta que nos mandaron», advirtió Marqués. Los padres se mostraron indignados con la respuesta de Kristau Eskola, que se valió de «la autonomía de los centros» a la hora de diseñar los proyectos educativos como «excusa para tomar decisiones dictatoriales» y no recuperar el modelo A en determinados cursos, explicó María Aldecoa, representante de la plataforma. «El Gobierno vasco debe hacer cumplir la ley y los límites», añadió Marqués, que aseguró conservar una «clara vocación de encuentro» con Celaá. «Nuestra mano sigue tendida», recalcó.
Los defensores del modelo A creen, además, que se debe extremar la vigilancia de los planes de enseñanza en esta red subvencionada, «pues recibe inversiones multimillonarias por parte de Educación». La oferta concertada y la pública suman hoy cerca de 500 colegios en Euskadi y sólo en 37 de ellos existe la posibilidad de estudiar en el modelo A desde el ciclo de Infantil después de que, en los dos últimos cursos, una docena de escuelas eliminaran la línea en castellano en esta etapa. «Hay padres que ni se han atrevido a entregar la solicitud porque se encontraron un muro en el colegio», denunciaron.
Los partidos entraron ayer en el litigio. «No puede ser que el cambio de Gobierno no se note en nada», dijo el PP. «El departamento tiene que poner en marcha medidas concretas que garanticen el derecho de los padres a matricular a sus hijos en castellano, como instrucciones a los colegios o inspecciones para detectar las escuelas que ponen trabas», señaló Iñaki Oyarzábal. Los populares presentarán una iniciativa parlamentaria para que se permita abrir aulas de modelo A con menos de 20 alumnos. En esa misma línea, UPyD solicitó ayer a la consejera que «haga cumplir la ley a los centros educativos, aunque sean privados».
Sin embargo, el parlamentario de Aralar Mikel Basabe mostró su satisfacción por la decisión de Kristau de «no ofrecer el modelo A por encima de las presiones que ha tenido». «Es inaceptable que asociaciones de padres en contra del euskera quieran imponerse a los proyectos de los colegios», criticó.
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