El PSE apostará en el congreso que el partido celebrará este fin de semana en Bilbao por dejar abierta su política de alianzas hasta después de las elecciones municipales y forales. Así lo aseguró ayer el secretario general de los socialistas vizcaínos, José Antonio Pastor, quien subrayó que cualquier acuerdo en este sentido será estudiado por el comité nacional después de la cita con las urnas, «no antes». Pastor insistió en que el «primer objetivo» del PSE será «obtener alcaldías y diputaciones» sólo con los votos de su electorado, si bien no descartó la posibilidad de llegar a acuerdos con el resto de fuerzas, sin exclusiones. «Podríamos pactar con el PP, pero también con el PNV o con cualquier otro partido democrático. Esta cuestión se definirá en función de cómo cuadren los números y de cuál sea la mejor opción para los ciudadanos», manifestó. Entre los objetivos de los socialistas vascos figuran el Ejecutivo foral alavés o los Consistorios de Getxo y Bilbao.
El PSE suaviza de esta forma la ponencia política que llevará al Palacio Euskalduna. En su primer borrador, los socialistas vascos apostaban por afianzar el pacto con los populares, la considerarlo como una «entente con vocación de crecer» y extenderse a otros ámbitos institucionales, según adelantó EL CORREO. El documento base fue recibido en medio de una tormenta de críticas por parte del resto de formaciones políticas, en especial del PNV, lo que obligó al partido que lidera Patxi López a replantearse el enfoque para evitar trasladar a la sociedad una imagen de frentismo.
Solventado este punto, los socialistas de Euskadi afrontarán este fin de semana el que será su congreso «más dulce». La cita, a la que acudirán 572 delegados, entre ellos, treinta miembros de la Ejecutiva del País Vasco, arrancará el sábado con las intervenciones de la secretaria del Organización del PSOE, Leire Pajín, así como de los secretarios generales de CCOO y UGT de Euskadi, Unai Sordo y Dámaso Casado. El domingo será el turno de Patxi López, que será reelegido como líder de la formación, y del vicesecretario general del PSOE, José Blanco.
Desterrar «mitos»
Según reveló ayer Pastor, la ponencia política ha recibido un total de 101 enmiendas, «ninguna con correcciones importantes del fondo». La mayoría versan sobre las medidas a adoptar para hacer frente a la crisis económica, el establecimiento de mecanismos de participación ciudadana, así como la revisión el modelo institucional vasco. Los socialistas debatirán también sobre el papel de los Ayuntamientos vascos y la necesidad de sacar adelante la Ley Municipal.
El líder del PSE vizcaíno, que estuvo acompañado durante la presentación del VI congreso por el responsable de actos públicos del partido, Alfonso Gil, señaló que el cónclave se celebrará en un contexto de «auténtica normalización» al haberse desterrado ya «el mito de que sólo el PNV podía gobernar en Euskadi». En este sentido, señaló que el PSE buscará en esta cita cumplir cinco objetivos: «ofrecer al Gobierno vasco todo el apoyo para que el cambio vaya adelante, abrirse a la ciudadanía, ensanchar la organización, recoger nuevas propuestas para modernizar Euskadi y sentar las bases para obtener los mejores resultados en las elecciones de 2011».