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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 9 febrero 2012

Sociedad

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Ni las campañas de sensibilización social, ni el endurecimiento de las penas de cárcel ni el incremento de los recursos destinados a combatirla consiguen frenar el «terrorismo machista». La Ertzaintza registró 2.376 delitos por malos tratos entre enero y agosto, un 4,9% más que en el mismo periodo del pasado año, lo que equivale a una media de 10 casos al día en Euskadi, anunció ayer la directora de Atención a las Víctimas de la Violencia de Género del Gobierno vasco. Mariola Serrano prometió «tolerancia cero» con los maltratadores y medidas para reducir esta lacra, que actualmente obliga a 18 mujeres a vivir escoltadas por temor a las agresiones de sus ex parejas.
Guipúzcoa registró el mayor incremento de denuncias -un 13,3%-, al pasar de 623 a 706; mientras en Álava se produjeron 363 -un 8,3% más- y en Vizcaya 1.307, cuatro más que en los ocho primeros meses del último ejercicio. En ese tiempo, dos mujeres fueron asesinadas a manos de sus compañeros sentimentales o 'ex', una más que en 2008. Además, el servicio vasco de atención telefónica a víctimas de malos tratos -el número 900 840 111- recibió 1.899 llamadas de mujeres que pedían ayuda ante las palizas a las que se veían sometidas. Las comunicaciones superaron en 194 las que se habían contabilizado hace un año.
Ante este negro panorama, el Departamento de Interior, del que depende la dirección de Atención a las Víctimas de la Violencia de Género, ha puesto en marcha una convocatoria de ayudas económicas anuales dotada inicialmente con 400.000 euros y destinada a todas las asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que se dediquen de forma exclusiva a promover la «atención, solidaridad y apoyo» a las víctimas del «terrorismo machista». «La raíz de esta violencia es la desigualdad, por lo que hay que optimizar las acciones y recursos que combatan y palien esta lacra», enfatizó Mariola Serrano, cuya oficina se convertirá en una «ventanilla única» para combatir el maltrato doméstico, pero también los delitos contra la libertad sexual, las amenazas, las coacciones y las privaciones arbitrarias de libertad que provoquen daños físicos o psicológicos.
A pesar de todo, el análisis de las cifras deja una puerta abierta a la esperanza. Los delitos contra la libertad sexual, entre los que figuran las violaciones, se redujeron más de un 10% en ese periodo al pasar de 233 a 208. El balance también muestra un leve descenso en cuanto a violencia dentro de la familia en la que la pareja no es el objetivo de la agresión. En este apartado se contabilizan sucesos como el ocurrido a finales de julio en la localidad vizcaína de Portugalete, cuando un hombre fue detenido tras asestar una veintena de puñaladas a su hija porque ésta salía con un joven que él no aprobaba. En los ocho primeros meses del ejercicio pasado se registraron 731 ataques de este tipo, 51 más que en 2009, lo que supone un recorte cercano al 7%. Serrano aclaró que «violencia de género es cualquiera que se dirija contra la mujer por el simple hecho de ser mujer» y que, por ello, en las estadísticas también se incluyen «los ataques a la libertad sexual, así como aquéllos que tienen lugar en el entorno familiar».
«Carácter misógino»
Cuando las instituciones públicas vascas o los distintos cuerpos de seguridad reciben la alerta de un posible caso de maltrato se pone en marcha un dispositivo dirigido a proteger a la víctima. «En función del nivel de riesgo optaremos por un tipo de medida u otra», puntualizó la directora. De esta manera, los casos más «leves» se atenderán mediante apoyo y consejos, y los más graves con la intervención directa de la Ertzaintza.
A día de hoy son 18 las mujeres que se ven obligadas a llevar escolta en el País Vasco, y cerca de 200 están vigiladas mediante los teléfonos 'bortxa' (fuerza). A través de este sistema, a cada agredida se le entrega un celular para que esté en contacto directo con la Policía autónoma. «En el momento que se sientan en peligro o intimidadas, llaman los agentes se desplazan de inmediato hasta donde estén para evitar ataques».
El Gobierno vasco sostiene que este tipo de violencia «tiene un carácter misógino». Por ello, ha dejado en manos del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) la tarea de promover la igualdad entre ambos sexos con el objetivo de «optimizar todas las acciones y recursos».
Serrano anunció que desde su área se garantizará la seguridad de las mujeres. ¿Cómo? «Trabajando en la persecución y prevención de estos delitos, manteniendo una tolerancia cero contra el agresor». En esta línea, el organismo prepara el diseño de una campaña de sensibilización que arrancará en diciembre y una página web propia en la que en breve se ofrecerá a las víctimas información y asesoramiento 'on-line'.
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