A Robert Parker, el 'gurú' norteamericano de la cata de vinos, le han salido de golpe veintiún duros competidores. La Cofradía del Vino de Rioja probó ayer las 'narices' y el gusto de políticos, periodistas y representantes de otras esferas de la sociedad riojana en una cata para celebrar el XXV Aniversario del colectivo. No obstante, el Gran Maestre de la Cofradía, Javier Gracia, que hizo de maestro de ceremonias, explicó que el objetivo es que la actividad sea «un acto fijo» en los 'sanmateos'.
La cata transcurrió en un ambiente festivo, de sana competencia, bromas y risas porque más de uno y una iban un poco perdidos. Gracia recordó a todos que «hemos querido pasar un rato agradable, y esto no es un examen de ningún tipo».
El primer caldo que se sirvió en las copas era un blanco procedente de Aldeanueva. Todos los 'catadores' empezaron con muy buenas maneras al olerlo y mover la copa. El presidente del PR, Miguel González de Legarra decía que «lo más fácil es bebérselo, que está muy rico». «Ya será más difícil tomar otros cuatro», bromeó.
«A ciegas»
Después fue el turno de un rosado alfareño. La concejala Concha Arribas se declaraba «poco experta» en estas lides. «Bebo lo que corresponde en mi casa», afirmaba entre risas con sus acompañantes, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, Ignacio Espinosa, y el Fiscal Superior, Juan Calparsoro, que miraba dubitativo su copa y la hoja de respuestas. «Para mí esto es totalmente a ciegas», explicaba. En la hoja de cata se debía indicar la zona, localidad, graduación, variedad y añada del vino. «No os volváis locos», advertía Gracia.
El vino joven, de Elciego (Rioja Alavesa) fue el «más difícil» para el director general de la Cámara de Comercio, Florencio Nicolás y la directora del Centro Cultural de Ibercaja, Maite Ciriza. «Vamos a ir a la recuperación», señalaron.
Finalizó la cata con un crianza de San Vicente y un reserva de San Asensio. Los ediles 'populares' Cuca Gamarra y Javier Merino aseguraban que «aquí no hay amigos» y se tapaban cómicamente las respuestas el uno al otro. Al final, de nada les valió. La vencedora absoluta fue la periodista de Radio Rioja Teresa Alonso que, sorprendida, aseguró no tener «ni idea» y como premio recibió una escultura de Óscar Cenzano, que representa unas duelas.