Acercarse a los edificios bioclimáticos de Vitoria a pedales, así de sencillo. Y de sostenible. Más de un centenar de vitorianos de todas las edades participaron ayer en una marcha ciclista por la ciudad con ese objetivo. «Aquí, los primeros pisos restaurados con criterios medioambientales de Zaramaga; más allá, las piscinas de Gamarra, y en Salburua, el Ataria, el centro de observación de la naturaleza». Y hasta la meteorología, adversa hasta la víspera, quiso dar un respiro y el sol se asomó, aunque con timidez, para iluminar el recorrido 'verde'.
Enmarcada en el programa de la Semana Europea de la Movilidad, la iniciativa estaba organizada por el Ayuntamiento y el Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro. Era la segunda edición de la Marcha Olaguíbel, en honor del célebre arquitecto y urbanista. El año anterior los participantes recorrieron algunos de sus edificios emblemáticos en Vitoria, como la Plaza de España, Los Arquillos o la Casa del Santo en Armentia. En 2009, en cambio, el protagonismo se lo llevó la arquitectura sostenible.
La marcha contó con tres paradas, en las que los expertos explicaron a los ciclistas las características de los tres edificios elegidos. En la calle Zaramaga, frente al Boulevard, Ceferino Moreno, responsable de la empresa encargada de la rehabilitación de tres portales -los números 8, 10 y 12- explicó las características de las obras, que comenzaron hace dos años y concluyeron a mediados de 2008.
«La sostenibilidad del proyecto viene dada por el ahorro en el consumo energético que se ha conseguido y la disminución de las emisiones de CO2», explicó un portavoz del Colegio de Arquitectos. «Se ha envuelto todo el edificio con un aislamiento, excepto las ventanas», detalló.
Pie en tierra
La siguiente parada fue en Gamarra. El arquitecto que hizo el proyecto del edificio bioclimático de las piscinas, Ramón Ruiz-Cuevas, echó pie en tierra -era uno de los cicloturistas- y contó a sus compañeros de paseo que el local, dedicado a la depuración de las aguas, «es un edificio funcional, está forrado de madera y tiene dos elementos claves para la sostenibilidad». Y aludió a «la iluminación y ventilación naturales que tiene el inmueble, por un lado, y a la reutilización del agua, por otro».
En Salburua, fue la responsable del Centro de Estudios Ambientales (CEA), Mónica Ibarrondo, quien se bajó de la bici para poner el centro Ataria como «ejemplo de sostenibilidad». Destacó su integración en el entorno -«conseguir la máxima superficie útil con la mínima ocupación de suelo, clave en una zona natural»- y los materiales empleados, fundamentalmente madera. «No hay plástico ni PVC ni nada que sea difícil de reciclar», explicó al resto de los ciclistas.
En la marcha participó el concejal de Movilidad y presidente de Tuvisa, Joaquín Esteban. «Soy el primero que debe dar ejemplo», reconocía con una amplia sonrisa. Y aprovechaba para defender el uso de la bicicleta: «Hoy en día es el medio más limpio, más rápido y más económico para llegar a cualquier sitio en Vitoria». El edil recalcó el «gran esfuerzo» del Gabinete Lazcoz por extender los bidegorris.
El paseo se prolongó más de dos horas y los ciclistas volvieron contentos a la Plaza de España. «Ha sido muy interesante y llevadero, gracias a las tres paradas que han hechos cómodos los 14 kilómetros del recorrido», explicaba Andrés, uno de los participantes.
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