Alrededor del 5% de la población mirandesa perderá la señal de televisión el 30 de octubre si antes no se adapta a la Televisión Digital, TDT, y el resto dejarán de recibir la programación vasca, tanto la que se realiza en la ETB como en el servicio territorial de Televisión Española. El motivo: que esa señal llega a los hogares de la localidad a través del repetidor instalado en Busto, y allí se pondrá fin a la era analógica en poco más de un mes.
El cambio tecnológico no afectará, de momento, a todos aquellos hogares que tienen enfocados sus antenas hacia Pancorbo, donde hay otro emisor de señal. De ahí no se dejará de emitir hasta el 3 de abril del próximo año.
Pero lo cierto es que este primer apagón va a afectar de algún modo a la inmensa mayoría de los vecinos de la ciudad y del entorno, ya que es habitual recibir señal de los dos repetidores para tener acceso a los canales de la televisión pública vasca y a desconexiones territoriales de otras cadenas.
Aquellos domicilios afectados por el cambio llevan ya varios días recibiendo un mensaje impreso sobre la pantalla del televisor que anuncia el cambio. Las localidades de algún modo inmersas en el apagón del próximo mes, además de Miranda, son: Ameyugo, Bascuñana, Belorado, Bozoó, Condado de Treviño, Fresno de Río Tirón, La Puebla de Arganzón, Redecilla del Camino, Tosantos y Villambistia.
Con representantes de todos ellos se reunieron ayer en la ciudad la subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, y el director del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones, red.es, Daniel Torres, para hacer balance de las actuaciones, ofrecer la máxima información y apoyo a los municipios en los que cesará la emisión analógica en octubre.
240 decodificadores
Además, ya en julio la Subdelegación se puso en contacto en Ayuntamiento mirandés para evitar que, gracias a un programa de ayudas, personas en riesgo de exclusión pudieran quedarse sin señal de televisión. Entonces desde Servicios Sociales, se solicitaron 240 decodificadores para personas con especiales problemas de audición o sordera, mayores de 65 años con grado de dependencia importante y aquellos con más de 80 años que vivan solos o con una pareja de la misma edad.
Torres cree que los problemas serán mínimos porque la TDT está teniendo una «excepcional» acogida. «Mucho antes de que se cumplan los plazos el grado de adopción de la TDT es mucho mayor de lo que sería necesario para una transición con plenas garantías», concluyó.