El pregonero dejó a Fernando Campo sin palabras. «Lo ha dicho todo, así que sólo me queda tirar el cohete». Y lo hizo. En décimas de segundo, la carga estalló sobre una plaza de España con casi 4.000 almas que ayer fueron partícipes del arranque de las fiestas de la Virgen de Altamira. Ricardo Cantera, director de la Cadena Ser de San Sebastián, leyó durante 15 minutos, un texto de once folios en el que expresó sus vivencias como «mirandilla», recordó a los ausentes con nombre propio y y a los trabajadores de «futuro laboral incierto». Se sumergió en sus recuerdos, los compartió y arrancó más de un aplauso.
«Debéis disfrutar del placer de vivir, sin rendir cuentas, a contrapelo, en perfecto desorden y con ilusión infantil», emplazó a todos nada más arrancar. Una primera parte del pregón en la que lanzó un mensaje de «fortaleza y confianza» a los trabajadores mirandeses. Todos los negocios que han llegado a esta ciudad (el ferrocarril, la Azucarera, Fefasa, General Química, Reposa, Montefibre o Garoña, «lo hicieron porque necesitaban una comunidad con garantías ¡Qué mejores socios que los mirandeses!».
Coro, banda y gigantes
A los pies del balcón la banda de música estaba ya preparada para entonar el himno a la ciudad junto a la colar Orbe. En el otro flanco de la entrada al edificio consistorial, once imponentes gigantones. El que fuera también responsable de las emisoras de Vitoria y Miranda, enfatizaba en esos momentos su llamamiento a energía de los mirandeses y les pedía un aplauso mientras gritaba: «¡Miranda esta viva, nuestro pueblo está preparado para todo!». Una frase de calado.
En sus recuerdos un listado de nombres: Julio Bañuelos, Javier Molinuevo, los Padres Cuesta, Leopoldo Ramiro «con el que llegué a cantar en el desaparecido cine Mecisa dos ediciones de los ochotes sanjuaneros». Confesó su pasión por el deporte, por el fútbol y el orgullo por los escudos que lució en su etapa juvenil: el de Deóbriga y el del Mirandés. En el mismo tono intimista se acordó de Seni y desempolvó fotos y hemerotecas para rememorar a los compañeros con los que formó Studio 46. «Recorrimos con Jesucristo Superstar mil escenarios, con sus correspondientes bocadillos hechos de ilusión y juventud». Abrió su memoria también a los «amigos fallecidos» Koldo Sastre y Oliver Puras «y a todos los ausentes. Nunca os olvidamos».
Cantera fue relajando el tono cuando en la última parte de su pregón se refirió a episodios concretos de su etapa profesional en la emisora local -las riadas de 2003 y las nevadas de 2005- cuando la colaboración de los mirandeses le hizo conocer a muchos «periodistas ciudadanos que, sin ninguna instrucción, se pusieron a trabajar para la radio».
Y tras confesar que el momento que estaba viviendo «es un sueño para mí» cerró su discurso pidiendo a los que le seguían desde la plaza, que coreasen con él tres frases: las tradicionales '¡Viva Miranda!', '¡Vivan las fiestas de septiembre! y '¡Viva nuestra patrona la Virgen de Altamira!'.
A esta última le añadió un componente para la sorna: «¡Y no os confundáis!», gritó. Lo que provocó la carcajada de más de uno. De varios cientos, de hecho. Era el guiño a aquel que un día lanzó vivas a la Virgen del Pilar desde la misma balconada.