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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

La Rioja

LA RIOJA

Unas 270 personas participaron en el primer viaje de este año del 'Tren-pranillo', un recorrido enmarcado en 'El Rioja y los 5 sentidos' que llevó a los pasajeros a Briones y Haro
06.09.09 -

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Disfrutar del paisaje cómodamente sentados, contemplar sin prisa los viñedos en el esplendor previo a la vendimia, deleitarse con la gastronomía riojana, visitar las bodegas y calados, y conocer un poco mejor la historia que los rodea. Este atractivo plan llevó ayer a 270 personas a la estación de ferrocarril de Logroño para participar en el primer recorrido de este año del 'Tren-pranillo', un viaje para adentrarse en la tradición de la vitivinicultura riojana.
La actividad forma parte del programa 'El Rioja y los 5 sentidos', con el que se pretende divulgar la cultura del vino de la región a propios y visitantes. La iniciativa corre a cargo del Gobierno de La Rioja con la colaboración de entidades como la Fundación Caja Rioja, Iberdrola o el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada 'Rioja'.
Más días, más destinos
El 'Tren-pranillo' comenzaba ayer su segunda edición doblando el número de días que circulará por las vías de La Rioja Alta (además de ayer, estará en funcionamiento hoy y los días 12 y 13 de septiembre) e incorporando un nuevo destino: Briones, que se suma a Haro como enclave privilegiado para disfrutar de una jornada en torno al vino y todo lo que lo rodea.
El billete para este transporte entre viñedos mantiene los precios de 2008: doce euros y ocho para los niños menores de doce años. La información sobre los recorridos y las reservas puede encontrarse en la página web www.elriojaylos5sentidos.org y se esperaba la participación de más de un millar de personas en los cuatro días de esta actividad.
Ayer las previsiones se cumplieron y el 'Tren-pranillo' se puso en marcha con unas 270 personas a bordo. Minutos antes de las diez de la mañana, la estación de Renfe de Logroño comenzó a recibir a los pasajeros de este viaje. Con los billetes en la mano y en un ambiente muy familiar con la presencia de numerosos niños, llegó el momento de subir al tren. Y comenzaron las sorpresas. Un grupo de 'personajes' decimonónicos se sumaron a la comitiva. Entre ellos, un revisor que no paraba de quejarse de que la gente se colaba. Mientras, un fotógrafo francés inmortalizaba a varias familias obligándolas a sonreír al grito de 'racimooo'.
Y una señora camerana conversaba amigablemente con dos mujeres «de la capital». Les ofreció vino de su bota, con la primicia de que «en Haro nos han puesto hasta electricidad, ¡la primera de España!». Y contaba que los franceses venían a La Rioja a por vino «porque sus cepas han tenido a la 'filomena'». «Será a la filoxera», contestaban sus dos nuevas amigas entre risas.
Buen ambiente
Con este buen humor dejó la estación de Logroño el 'Tren-pranillo' rumbo a Briones y Haro, a través de vides y paisajes con mucha historia. En el trayecto, un guía mostraba los paisajes más emblemáticos y la relación entre el ferrocarril y el desarrollo de la vitivinicultura en La Rioja.
Unos cien pasajeros se detuvieron en el apeadero de Briones donde, además de un recorrido turístico por este enclave medieval, se pudieron visitar las bodegas Betolaza, Daniel Puras, Finca Allende, Hermanos Castillo Pérez, Miguel Merino y Dinastía Vivanco, además del Museo de la Cultura del Vino de ésta última.
El resto de los participantes llegó a Haro para conocer la ciudad, su Centro de Interpretación del Vino y visitar las bodegas Bilbaínas, Roda, Muga, CVNE, Ramón Bilbao y La Rioja Alta.
Los viajeros del primer 'Tren-pranillo' de 2009 llegaron contentos. «Nos han vuelto un poco locos en la estación de Logroño para subir al tren, pero lo demás muy bien», explicaban los logroñeses Estela y Antonio, junto a su hija Paula, de ocho años. Junto a ellos, Amparo, también de Logroño, afirmaba que «es muy divertido y permite visitar las bodegas y pasar un buen día».
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