Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

EDITORIAL

03.09.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El mes de agosto sumó 84.985 personas más al paro en España, con lo que el efecto generado por los contratos propios del verano y por los vinculados al PlanE de financiación de obra local ha acabado amortizándose. Es cierto que agosto invita a demasiadas empresas a rescindir contratos, para así endosar las vacaciones de sus empleados a las arcas públicas y volver a integrarlos en plantilla en septiembre. Pero esta fraudulenta práctica no puede explicar, por sí misma, la constante pérdida de puestos de trabajo que amenaza con situar a la economía española a la cola de los países del euro y de la Unión. En Euskadi, el desfase con que su economía asume la crisis se refleja en los indicadores del pasado mes. Mientras el paro, en el cómputo nacional, subió un 2,40%, el desempleo aceleró su ritmo en el País Vasco hasta un 3,10%
Los vaticinios más pesimistas respecto al empleo están llevando a los responsables del Gobierno a un mensaje ambivalente o dubitativo, entre el anuncio de que la crisis ha tocado fondo por el presidente Rodríguez Zapatero y el reconocimiento, por parte del titular de Trabajo, de que el paro irá en aumento durante los próximos meses. Si este último pronóstico tiende a confirmarse, como parece, resultará imposible concluir que la economía española ha dejado de decrecer. Frente a tal situación, la aplicación retroactiva de la ayuda de los 420 euros puede ser necesaria, e incluso una iniciativa de justicia respecto a los desempleados que más dificultades encuentran en la búsqueda de un nuevo puesto de trabajo. Pero en tanto que tal cobertura va a incrementar inevitablemente el déficit de las cuentas del Estado, en un tiempo de drástica reducción de su disponibilidad recaudatoria, es obligado que el Gobierno proceda a invertir el grueso de su capacidad financiera y de su capacidad de intervención sobre la economía en un cambio de modelo que cumpla los requisitos de productividad y competitividad por los que se miden todas las economías del mundo.
El creciente paro que soporta la sociedad española está siendo relativamente llevadero gracias a los remanentes que los largos años de incesante crecimiento dejaron tanto en el erario como en las familias. Pero de continuar así podría convertirse en un problema poco menos que endémico. Algo que comenzará a aflorar si quienes hoy o mañana acceden a la cobertura complementaria de los 420 euros no encuentran trabajo cuando agoten hasta el último céntimo de la ayuda al desempleo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS