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Sociedad

EL VERANEO DE... PACO IBÁÑEZ | CANTANTE

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«¡Desde que nací estoy de vacaciones!»
Paco Ibáñez con su pareja, Julia, en casa de los pintores Lubinka y Bata, en Montenegro.
Vaya donde vaya, la música le acompaña. Da igual que esté en Blizikuce (Montenegro), con una corona de hojas en la cabeza, despechugado y con bermudas. A Paco Ibáñez no le hace falta vestir de negro para seducir al personal. Aquí aparece con su pareja, Julia, y una 'guzla' entre las rodillas. Como pueden comprobar, es un instrumento de una sola cuerda. Y por la cara que pone Paco, no debe de sonar nada mal. La velada promete. En casa de los pintores Lubinka y Bata, el tiempo pasa volando.
«No hay cosa mejor que viajar y abrir el corazón. Me paso la vida de aquí para allá... ¡Desde que nací estoy de vacaciones! Yo dejo que las cosas se vayan haciendo, poquito a poco. No tengo ningún control de mi tiempo, ni falta que me hace». Tanto le gusta ir a contracorriente que -atención a esto- nada «hacia atrás». Como lo oyen, ¡un fenómeno! Lo único claro es que no se ahoga. Dice que «flotar, floto estupendamente». Es un superviviente de los tiempos cuando bastaba un escenario a media luz, dos versos y la guitarra para arrasar en la platea. Cuánto, cuánto ha llovido desde entonces...
De padre valenciano y madre vasca, aguanta las temperaturas extremas tranquilamente. Lo mismo disfruta del clima semitropical de Bolivia que del crudo invierno parisino. «¡Me encanta la variedad! Eso es la vida: sorpresas, novedad, aprendizaje...». Por eso lo pasa tan mal cuando reflexiona por las noches, con una hoja en blanco y la ventana abierta. «Es que nos están haciendo muchísimo daño los americanos. Todo se parece a todo, los mismos centros comerciales, las mismas calles, los mismos semáforos, la misma comida... Los arrabales de Buenos Aires son como los de Taiwan... Qué triste, qué triste».
Y así se va a la cama, cada día un poco más abatido. Dice que no canta en inglés, «la lengua del Imperio», ni en sueños. Ni siquiera 'Blowing in the wind'...
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