Rafael Nadal, el tenista número 2 del mundo, va a poner de nuevo su imagen al servicio de las islas Baleares, su casa. El pasado fin de semana, y antes de partir hacia Montreal (Canadá) para participar en el Máster Series, el zurdo de Manacor se embarcó en un velero acompañado de un equipo de televisión para empezar a dar forma a la campaña publicitaria de su tierra.
Se trata de un anuncio destinado a atraer hacia Baleares al turismo internacional. Nadal inició una muy bien remunerada colaboración con la Consellería de Turismo en 2008. El pasado año cobró dos millones de euros por prestar su imagen para el anuncio. El contrato publicitario convierte a Rafa Nadal en la imagen del archipiélago durante los próximos tres años.
Hace unos días, el tenista, descalzo, con bermudas y una blanca camisa de algodón agitada por el viento, se puso a los mandos de un velero de bañera central (los más puristas hubieran preferido verle navegando en un llaut, una de las tradicionales embarcaciones de vela latina, características de Baleares), se atrevió a tirar de winche en una de las bandas y a cobrar las escotas del génova desplegado a proa. El velero navegó por las esplendorosas costas de Sa Rápita, es Trenc y Cap Salines, en el sur de Mallorca, y con el fondo de la isla de Cabrera, un parque nacional gestionado por Fomento y que, en breve, pasará a ser dependiente del Gobierno autónomo en materia de gestión, visitas y fondeos.
La iniciativa de Nadal adquiere un significado especial tras los atentados terroristas perpetrados por ETA en la isla y que acabaron con la vida de dos guardias civiles en Calvià. El manacorí, que siempre que puede barre para casa y habla maravillas de las Baleares, completará el anuncio con nuevas tomas en las que se le verá jugando al golf, paseando por enclaves naturales de belleza singular y disfrutando del ocio del archipiélago.
Miquel Nadal, consejero de Turismo, explicó que el anuncio pretende promocionar «no sólo el destino, sino también los principales productos turísticos de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera». El conseller subrayó que las tomas darán origen a dos tipos de anuncios: unos resaltarán las bellezas naturales de las Baleares y, otros, cantarán las bondades de cada una de las cuatro islas mayores: Ibiza, Formentera, Mallorca y Menorca.
«Hay unas islas cerca de ti donde siempre brilla el Sol... ¡¡¡Sus playas son espectaculares... y la Naturaleza, increíble!!!. Unas islas que lo tienen todo. Estas islas son mi casa. ¡Te invito a conocerlas!», decía Nadal en el anuncio de la primera temporada mientras, como un mago, sacaba una paleta de colores en las que señalaba distintos rincones de las islas: calas, playas, almendros en flor, los caballos negros de la fiesta de San Joan en Menorca, una caldereta de langosta, las calles empinadas de Maó, el casco antiguo de Ibiza, la catedral de Palma...
No deja de ser curioso que las Baleares (pese a la pujanza del turismo nacional) sean más conocidas por los turistas extranjeros que por los nativos. En verano, por ejemplo, Formentera parece una provincia más de Italia. De hecho, el spot televisivo de una cerveza ha convertido este enclave en lugar de peregrinación para la juventud europea. Mientras, el turismo nacional cruza el Atlántico para 'descubrir' aguas transparentes en el Caribe cuando resulta que las tiene con sólo dirigir la vista a Levante. Claro que, como dijo el maestro, '¡hay gente pa tó!' Y por mucho tiempo.