«Me sentí muy cómodo al volante, fue muy natural. Todo, la velocidad, el ruido, todo iba bien excepto el dolor. Bajo esa tensión, ese estrés, es cuando el dolor fue insoportable», confesó ayer Michael Schumacher. El heptacampeón del mundo está muy dolido con su decisión de no volver a los circuitos, pero no le queda más remedio que acatarla y ver la F1 desde la pantalla. De lo contrario su salud correría riesgo. Y es que el alemán confiaba en la recuperación de su maltrecho cuello, pero su médico le ha sido sincero: en el caso de correr podría empeorar su situación. La presión que sufren los pilotos hoy en día es más intensa que la de hace unos años. Se han mejorado las medidas de seguridad, pero la competitividad y el deseo de evolucionar los monoplazas incrementan sobremanera la exigencia a los pilotos.
El propio germano aseguró estar «muy frustrado y triste» por no poder suplir en Valencia a Felipe Massa, accidentado en el Gran Premio de Hungría.«Estaba muy contento de poder ayudar al equipo, pero las condiciones son las que son y no ha podido ser». Todos los aficionados se han sorprendido por su renuncia. Schumacher es un piloto con mucha experiencia en la F1 y ha soportado peores batallas. En 1999, en el circuito de Silverstone, el alemán sufrió el accidente más grave de su carrera deportiva. Su Ferrari impactó con un muro de neumáticos y tuvo que abandonar durante varios meses la competición. De hecho, creyó que estaba en las últimas. «Me di cuenta cómo me tranquilizaba y sentí cómo mi corazón latía. Y de repente noté cómo el latido se hacía cada vez más débil hasta que desapareció por completo. Las luces se apagaron. Y entonces pensé que eso era lo que uno sentía cuando estaba de camino al cielo», declaró. Salió vivo del accidente, pero perdió el mundial, que finalmente se llevo Mika Hakkinen. En la comparecencia de ayer probablemente recordó aquel episodio y no esta dispuesto a correr nuevos riesgos. Su médico personal, Johannes Peil, justificó los motivos. En el accidente de moto de Cartagena «Michael sufrió una fractura de una de las venas que llegan al cerebro y que pasan por la unión entre la cabeza y las cervicales».
El germano no piensa en el futuro. Sin embargo, Montezemolo aseguró que con la baja de BMW, existe la posibilidad de que Ferrari tenga tres coches en parrilla.