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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Mundo

conversaciones de berlusconi con una prostituta

Un semanario italiano publica conversaciones que la prostituta D'Addario registró en sus dos presuntas citas con Berlusconi y que confirmarían que 'Il Cavaliere' mintió al negar la historia

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Después de las fotos, tal como se esperaba, aparecen por fin las conversaciones que la prostituta Patrizia d'Addario habría grabado en sus dos presuntos encuentros con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en su residencia privada de Palazzo Grazioli en octubre y noviembre de 2008. D'Addario, que destapó el escándalo hace un mes al relatar su noche con el magnate y su posterior candidatura en las elecciones municipales de Bari, ya había advertido de que había usado una grabadora y podía demostrar su historia.
De hecho ya se sabía todo de esas grabaciones y las cintas están en manos de la Fiscalía de Bari, que investiga al amigo de Berlusconi que le presentaba chicas, el empresario Giampaolo Tarantini, por un posible delito de inducción a la prostitución. Lo único nuevo es el morbo de oír la voz atribuida a Berlusconi, que desde luego se parece, y apuntarlo en la lista como un indicio más de que probablemente ha mentido cuando, en su primera reacción, rechazó la historia como «falsedades». Pero eso se intuye desde el principio y no ha tenido consecuencias, salvo el aval de un triunfo electoral en las europeas.
El abogado del primer ministro, Niccolò Ghedini, afirmó que se trata de «material sin algún valor, del todo inverosímil y fruto de invención» y advirtió que, al estar bajo secreto de sumario, su publicación es un delito. Anunció acciones legales contra los medios que lo difundan. Las grabaciones fueron publicadas ayer por la edición digital de el semanario 'L'Espresso', del mismo grupo que 'La Repubblica', principal diario de oposición. Son cinco. La voz que se atribuye a Berlusconi aparece en tres. En una saluda a un grupo de chicas. Se supone que es el encuentro con las invitadas en Palazzo Grazioli.
Frase comprometida
En la segunda, dos semanas después, el primer ministro estaría ya en la cama con D'Addario, según asegura la revista, aunque de la conversación no se deduce. Hablan de algo que habría diseñado el magnate y quiere regalarle. Entonces aparece la única frase un poco comprometida. La voz atribuida a Berlusconi dice: «Me ducho yo también, y después me esperas en la cama grande ('lettone') si acabas tú antes?». «¿Cuál, la cama de Putin?», pregunta ella. «La de Putin», responde la voz masculina, según la revista, aunque no se entiende bien.
La última conversación es telefónica. Al día siguiente de esa noche, según la publicación. La voz identificada como de Berlusconi pregunta a D'Addario cómo está y le cuenta que esa mañana ha inaugurado una exposición y está a punto de salir para Moscú. Sería el viaje oficial del primer ministro a Rusia de esas fechas. Ella se queja de que ha perdido la voz. «¿Cómo puede ser? No hemos gritado», dice el interlocutor masculino. Ella lo atribuye a las duchas de agua fría. Se despiden con un beso.
Las otras dos grabaciones recogen, supuestamente, un momento previo a la entrada en la casa de Berlusconi y una llamada entre D'Addario y Tarantini al día siguiente del presunto encuentro con'Il Cavaliere'. No obstante, aunque hablan de la noche que ha pasado ella con un hombre, en ningún momento se dice con quién. Ella, que está grabando la conversación, es la que más habla para dar carrete, aunque Tarantini se limita a asentir: D'Addario se queja de esa persona con la que ha pasado la noche no le ha dado «ningún sobre» y que ha prometido ayudarle en una operación inmobiliaria atascada por la burocracia en la que ella está interesada.
Este trámite es clave en el escándalo, puesto que D'Addario afirma que actúa por despecho, porque Berlusconi le prometió ayudarla y no cumplió su palabra. No obstante, el mismo hecho de que sea así actúa en su contra, porque impide probar el supuesto favor del primer ministro. Igualmente, el magnate ha dicho que nunca ha pagado por una mujer.
En realidad las grabaciones no aportan nada nuevo, salvo el confirmar que existen. Se conocían los diálogos, las situaciones y los protagonistas. Su único valor, al margen de que el jurídico es muy dudoso, es el de añadir indicios a lo que parece evidente pero ya de escasa trascencendencia política en un país tan pasado de vueltas como Italia: que Berlusconi mintió al negar todo en un principio. Por lo demás se trata de su vida privada, aunque disienta de su línea política sobre la familia, pero eso en Italia parece natural. El único punto de real conflicto político es que D'Addario apareció en unas listas municipales del partido de Berlusconi, aunque es una más de las modelos y azafatas que pululan en su formación.
Dominio mediático
En España o en cualquier otro país europeo el culebrón puede parecer tremendo para un Gobierno, pero en Italia se convive con estas cosas. Influye bastante el dominio mediático de Berlusconi, dueño de tres de las cuatro televisiones privadas en abierto, más el control que mantiene sobre las públicas. Además este último episodio llega en verano, con media Italia de vacaciones, y con la sensación de que el escándalo está asumido. Lo está, en el sentido de que ya no se sabe qué tiene que pasar para que Berlusconi, y sus votantes, se den por aludidos. Por otro lado el magnate tendría que estar loco para dimitir, porque tiene varios juicios pendientes y perdería su inmunidad.
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