Más de lo mismo. El curso político en las Juntas Generales acabó ayer como empezó. El PNV, principal partido del tripartito foral, y el PSE, socio presupuestario de los jeltzales, siguieron el guión de los dos últimos dos años y aplicaron el rodillo a las tres iniciativas propuestas por la oposición. Una de las mociones 'damnificadas' fue la enmienda impulsada por el PP para reducir un 2% los sueldos de los altos cargos forales desde agosto para «dar ejemplo de austeridad», como argumentó la juntera Ana Díaz de Zugazua. No contó con ningún apoyo, sólo con la abstención de la única juntera de EB, Nerea Gálvez.
Tanto el jeltzale Ramiro González como el socialista Iosu López Ubierna criticaron la iniciativa al considerar que era «efectista» por hacerla de «cara a la galería». Ambos calcaron sus intervencionces y exigieron al principal partido de la oposición a modo de broche que «lo que debe de hacer es arrimar el hombro y apoyar el presupuesto».
Las cerca de cinco horas del último pleno antes del parón estival -la actividad se reanudará a mediados de septiembre-, sirvieron también para que los 14 procuradores peneuvistas dieran su apoyo a los 14 junteros socialistas para instar a la Diputación a seguir colaborando con el Ayuntamiento de Vitoria para construir la nueva estación intermodal de Lakua-Arriaga con la mayor celeridad posible.
Fue una enmienda para salir del paso y desactivar así la consensuada por el PP y EB (contó con la abstención de EA y la ilegalizada ANV) para rechazar el carácter provisional de la terminal de autobuses diseñada por el Gabinete Lazcoz e instar al Ayuntamiento, la Diputación, al Gobierno vasco y a Fomento a concretar antes de octubre cómo se financiará la infraestructura.
Acceso a una VPO
Especialmente crítica se mostró la procuradora popular Marta Alaña, que 'invitó' a los jeltzales a «mojarse de una vez» y explicar por qué han aprobado una estación en superficie «y a los cinco minutos» apuestan por un proyecto soterrado en Juan de Garay aprovechando los terrenos donde se ubica ahora la DYA. Los aludidos no entraron al trapo.
La tercera moción, presentada por EA, socio del PNV, pedía un cambio de la ley de vivienda para modificar los criterios de acceso a las VPO. Pese al intento de lograr un texto pactado por toda la Cámara, no hubo acuerdo, así que el PSE abogó por respaldar la enmienda de los peneuvistas, que sólo pedía al Gobierno vasco, sin más detalles, una revisión de los criterios para evitar «actuaciones fraudulentas y poder adecuarse a la realidad social». EA, el partido proponente, se abstuvo.