
Una mujer en Tegucigalpa junto a un cartel contrario a Micheletti. / Reuters
Reunión con Insulza
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha mantenido su primer encuentro con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, tras el inicio del proceso de mediación a cargo del mandatario costarricense, Óscar Arias.
Zelaya viajó a Washington durante el fin de semana para retomar el contacto cara a cara con las autoridades estadounidenses y el jefe de la Organización de Estados Americanos (OEA), quienes han condenado el golpe de Estado que le expulsó de Honduras.
Patricia Esquenazi, portavoz de Insulza, ha calificado el encuentro de "privado" y no ha querido informar de lo tratado. En todo caso, ha explicado que el jefe de la OEA "sigue valorando como positivas" las reuniones celebradas en San José esta semana para intentar acercar a las partes.
La de este fin de semana ha sido la segunda vez que Zelaya visita Washington en menos de siete días. Anteriormente fue recibido por la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que expresó su apoyo a la mediación de Arias y dijo que espera que ese proceso lleve "a la restauración del orden democrático y constitucional" en Honduras.
Zelaya y el nuevo presidente del país, Roberto Micheletti, se reunieron el jueves con Arias en Costa Rica, aunque no se vieron entre ellos.
El nuevo Gobierno de Honduras que controla
Roberto Micheletti ha suspendido el toque de queda de varias horas diarias que estaba vigente desde el 28 de junio pasado, cuando los militares
derrocaron al presidente depuesto,
Manuel Zelaya.
"A partir de este domingo, 12 de julio, se suspende en todo el territorio nacional el toque de queda", que se aplicó en horas de la noche y de la madrugada, ha anunciado el portavoz presidencial, René Zepeda, a través de una cadena nacional de radio y televisión. El Gobierno que preside Roberto Micheletti, designado por el Parlamento, ha suspendido la medida "en virtud de haberse alcanzado los objetivos" de "devolver la calma a la población" tras el derrocamiento de Zelaya y "reducir los índices delictivos".
El toque de queda estuvo vigente en los últimos días de las 23.00 a las 04.00 hora local (de 5.00 a 10.00 GMT), tras haberse reducido gradualmente de media hora en media hora diaria. En los primeros días, el toque de queda fue de las 21.00 a las 06.00 hora local (de 03.00 a 12.00 GMT). El pasado día 5 de julio, el toque de queda se aplicó a partir de las 18.30 hora local (00.30 GMT), a raíz de los enfrentamientos entre militares y seguidores de Zelaya, en los que se registraron dos muertos y 10 heridos.
Restringidas las garantías constitucionales
Los incidentes se produjeron cuando los seguidores de Zelaya se concentraron en el aeropuerto de Tegucigalpa cuando el depuesto presidente intentó regresar al país, pero los soldados desplegados en la pista impidieron el aterrizaje del avión en el que viajaba. Durante el toque de queda se restringieron, mediante un decreto del Parlamento, las garantías constitucionales de libertad personal, detención e incomunicación por más de 24 horas, libertad de asociación y de reunión, y circular libremente, salir, entrar y permanecer en el territorio nacional.
Micheletti sostiene que su designación por el Parlamento, tras el derrocamiento de Zelaya, fue "constitucional", pero su gobierno no es reconocido por la comunidad internacional, que exige la restitución del depuesto presidente. Con la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, comenzaron el jueves unas conversaciones con representantes de Zelaya y Micheletti para encontrar una salida a la crisis.
Llamamiento de EEUU
La reposición de la plena democracia en el país y las amenazas que la pobreza, el terrorismo y la crisis suponen para los gobiernos legítimos del mundo han abierto los debates de la Conferencia de las Democracias, promovida por EEUU y que se ha celebrado en Lisboa. La reunión ministerial de un día, a la que asisten autoridades e intelectuales de medio centenar de países, ha comenzado con las intervenciones de delegados de Portugal, Brasil, la India, Mali, Corea y EEUU, que se han felicitado por el avance de las democracias en el mundo pero han advertido de los riesgos que afrontan.
El subsecretario de Estado norteamericano, James Steinberg, ha aprovechado su discurso para expresar su confianza en que la acción de los organismos internacionales restablezca la democracia en Honduras y ha abogado por "restaurar el Gobierno constitucional".