Desde que Jon Kortazar le presentara en 2001 como el artífice de una «revolución tranquila» en la literatura vasca, los hechos se han empeñado en darle la razón. La carrera del poeta Kirmen Uribe (Ondarroa, 1970) es meteórica. No sólo recibe continuos premios y elogios de la crítica, sino que las primeras ediciones de sus libros se agotan en cuestión de semanas. El éxito de este filólogo descendiente de arrantzales no ha pasado desapercibido al otro lado del Atlántico, hasta el punto de que dos de sus obras serán exhibidas en otoño en cafeterías y tiendas de las principales ciudades estadounidenses. Llegan los versos Made In Ondarroa.
Boston, Nueva York, Los Ángeles, San Francisco... Establecimientos de una veintena de grandes urbes participarán en la novedosa iniciativa, impulsada por la asociación norteamericana de poesía -Poetry Society of America-. «Es una campaña para dar a conocer un género literario que no es habitual entre las masas», cuenta el escritor vizcaíno.
Con la colaboración de la empresa Danoo Media Market, el colectivo de poetas ha ideado una fórmula muy similar a la utilizada para insertar publicidad durante las retransmisiones deportivas. La única diferencia es que las pantallas intercalarán versos y no marcas de refrescos. «No es verdad, no he cambiado / En mis sueños / siempre tienes veinte años», reza uno de los poemas de Uribe que deleitarán a quienes desayunen o compren en alguno de los negocios implicados. Tanto esa obra como la otra creación seleccionada -'Nube'- aparecerán en inglés y forman parte del exitoso libro 'Mientras tanto cógeme la mano' (Visor, 2004).
Que la prestigiosa agrupación estadounidense se haya acordado del poeta euskaldun no es fruto de la casualidad. Kirmen Uribe viaja «por lo menos una vez al año» al país de las barras y estrellas, donde suele contar con una apretada agenda; a las conferencias que ofrece en universidades se les unen a menudo lecturas organizadas en librerías. «Tengo ya mi propio público allí, pero esta última iniciativa me abre el horizonte e intentaré aprovechar la ocasión al máximo. Por primera vez voy a poder acceder al gran público», se congratula el autor de 'Bilbao, New York-Bilbao'.
Uribe tiene buen cartel en la ciudad de los rascacielos. 'Mientras tanto cógeme la mano' fue publicado en 2007 en Estados Unidos por la editorial Graywolf tras pasar por las manos de Elizabeth Macklin y, un año después, resultó finalista del premio al mejor poemario traducido al inglés. El prestigioso PEN Club definió entonces al joven escritor ondarrutarra como «un consumado poeta de inquietudes amplias, comprometido políticamente, de conciencia completa y humanista y con una voz directa y característica». Casi nada.
El escritor vasco tiene la ventaja de dominar el inglés, lo que tal vez hace dos años le terminara de abrir las puertas de multitud de universidades durante la gira de presentación de aquel libro. Stanford, Nueva York, San Diego... Uribe dio charlas en las facultades de letras de diez estados, así como en el California Institute for the Arts de Los Ángeles.
A lo largo del tiempo, el poeta ha fraguado una magnífica relación con compañeros de profesión «muy conocidos» al otro lado del charco como Billy Collins, Phillip Levine y Bob Holman. Su amigo vasco aún no les hace sombra en las listas de ventas. Tal vez sea cuestión de meses. Quién sabe.