La BBK se mantiene inmune a la crisis. Al menos hasta ahora. En un momento tremendamente crítico para el sector financiero español -especialmente para las cajas de ahorro-, en el que se prevé que gran número de entidades sufran fuertes caídas en sus resultados durante el primer semestre, la institución vizcaína se ha desmarcado de esa tendencia y ha anunciado que ha cerrado los primeros seis meses de 2009 con un beneficio de 185,5 millones de euros. Esa cantidad supone un incremento del 5,1% sobre el mismo periodo del ejercicio anterior.
Los datos dados a conocer ayer confirman que la Bilbao Bizkaia Kutxa no ha logrado estos resultados por casualidad, sino que obedecen a una estrategia largamente planificada. El incremento del primer semestre es prácticamente calcado al obtenido entre enero y marzo, que se situó en el 5,4%. Y esa tendencia se mantendrá durante todo el ejercicio. Fuentes de la caja -que se ha convertido en la primera en dar a conocer sus cuentas del primer semestre- explicaron que las previsiones que maneja apuntan a que 2009 se cerrará con aumentos de beneficio y que, aunque podría ser ligeramente inferior al registrado hasta ahora, se situará en el entorno del 5%.
Dos claves
¿Cuáles han sido las claves que han permitido a la BBK mantener esa posición de fortaleza? Básicamente dos. De un lado, la capacidad de mantener el crecimiento pese a la gravedad de la crisis. Su volumen de negocio se situó en 46.997 millones de euros hasta junio, apoyado por un aumento del 6,4% en la captación de recursos. También su actividad crediticia experimentó una positiva evolución, con subidas del 5,1%. En el mercado hipotecario, los préstamos crecieron un 4,5%. En lo que respecta al segmento de empresas, lejos de cerrar el grifo, la caja aumentó en un 8,4% la concesión.
Pese a ese fuerte ritmo en la actividad crediticia, la caja ha logrado controlar su morosidad y colocarla en el 2,23%, menos de la mitad de la media del sector de cajas. Además, cuenta con un índice de cobertura del 97%.
En el primer semestre, amplió a 1.000 millones de euros la línea de financiación especial dirigida a 'pymes' y desde el pasado octubre más de 1.500 empresas han accedido a créditos por importe de 746,5 millones de euros.
El otro gran elemento que ha contribuido a la buena marcha de la BBK, que sigue reforzando sus recursos propios, es la importante aportación de su cartera de participadas. En un momento en el que las cajas están reduciendo de forma sustancial sus participaciones en empresas, la caja vasca la mantiene prácticamente intacta y le reporta importantes dividendos que contribuyen a engordar su cuenta de resultados.
Solvencia y eficiencia
Ayer se desvelaron otros datos que ayudan a entender la posición de la caja presidida por Xabier de Irala. Entre ellos, sus índices de eficiencia y de solvencia. En lo que respecta al primero, se sitúa en el 33,92% -entre los mejores del sistema- tras lograr reducir en un 0,5% los gastos de administración. En torno a la segunda variable, la caja destacaba ayer que «se consolida como la entidad más solvente del sistema financiero» con un ratio superior al 21%.
Esa es, en grandes líneas, la radiografía actual de la caja que el próximo 27 de julio pasará a ser presidida por Mario Fernández y que en el futuro inmediato apostará por aumentar su dimensión mediante la absorción de una entidad de otra comunidad autónoma. Es decir, la BBK está llamada a jugar un papel protagonista en el proceso de reordenación del sector de cajas que el Banco de España pondrá en marcha en breve y que impulsará importantes procesos de fusión y absorción de entidades con el objetivo de sanear el sistema y reducir el número de entidades que lo conforman.