Un fichaje de 35 años siempre invita a la duda. José María Cidoncha lo sabe. Y Dani Bouzas también. El secretario técnico del Alavés asume el riesgo. Y el futbolista, el «importante» reto. Lo hace «con mucha ilusión y responsabilidad». Y seguro de sí mismo. «Si no tuviera las pilas bien, no habría venido», aseguró ayer el veterano jugador en su presentación.
Cidoncha, ex compañero en el Linares, defendió su «intachable profesionalidad» y aseguró que «se cuida mucho». Lo sabe de primera mano. Y muestra una confianza ciega en el organizador gallego. «Le gusta asumir responsabilidades y nos tiene que dar ese salto de calidad que buscamos en el centro del campo y, sobre todo, esa experiencia tan necesaria en Segunda B», desgranó el director deportivo albiazul, que desveló que Bouzas tenía «ofertas interesantes de otros equipos» pero optó por Vitoria. «Es la mentalidad que queremos, un futbolista que confía en este proyecto», precisó.
Ilusión no le falta al de Arteixo en su enésima aventura futbolística. Al menos en su discurso, ya que repitió la palabra en varias ocasiones. Le atrae la misión de devolver al Alavés «donde se merece». Y le sedujo Mendizorroza. «Un buen campo, ¿no?», le interrogaron los medios gráficos mientras ofrecía los habituales toques sobre el césped. «Muy bueno», respondió admirándolo en un giro de 360º, mientras su esposa recogía imágenes del estadio con su teléfono móvil.
«Mucha pelea»
Y de esto sabe un rato Dani Bouzas. Sporting, Albacete, Rayo, Toledo, Castellón, Logroñés y Linares han sido su escuela. Desde Primera hasta Segunda B. Conoce el llamado 'grupo del norte' de su paso por La Rioja y le gusta. «Hay mucho contacto físico, mucha brega, mucha pelea. Tenemos que poner lo mismo que ellos y, aparte, un poquito más de calidad», explicó sobre lo que le espera al Alavés.
En ese sentido, destacó el papel que debe jugar la afición. «Debemos empezar bien para crear mucha ilusión, que la gente se haga socia y venga al campo. Gran parte de la responsabilidad es nuestra, a ver si podemos estar arriba desde el primer día para enganchar a la gente».
Él, por su parte, le promete «dar todo por este equipo». En los estrictamente futbolístico no se marca metas personales. «De momento, me tengo que ganar el puesto, aquí nadie lo tiene asegurado». A partir de ahí, «a trabajar con mucha humildad, como uno más, y a hacer lo que me pida el entrenador lo mejor posible».
«Me gusta responsabilidad. Espero aportar mi juego, que me salgan las cosas bien y que me respeten las lesiones», concluyó.