Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Cultura

CRÍTICA DE DVD

09.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La vejez sin filtros
En una de las secuencias de 'Los espigadores y la espigadora' (documental imprescindible) Agnès Varda recorre los pliegues de su mano con la cámara, mostrando las heridas superficiales que produce el paso del tiempo sobre la piel madura, de una manera que pocas veces antes se había visto en el cine. La vejez, filtrada con especial atención, o misoginia, cuando se encuadran personajes femeninos, aparece retratada con el mismo poso de honestidad por Andrea Dresen, un director alemán que con ésta firma su sexta película.
De un tiempo a esta parte, el cine presta cada vez más atención al público adulto, certificando una realidad insoslayable que puede comprobarse asomando la cabecita en el interior de cualquier sala: más de un tercio de los espectadores han cumplido sesenta años, y entre sus reivindicaciones, silenciosas, está el poder disfrutar de títulos protagonizados por intérpretes maduros. En este sentido, el éxito de 'Vacaciones de Ferragosto' no es casual, como tampoco lo fue el de 'En el séptimo cielo', pero sus hazañas recaudatorias no sólo las justifican las canas de su público potencial, sino más bien el hecho de que ambas sean dos películas interesantes y muy bien escritas.
En el caso de la cinta alemana, lo más abiertamente revolucionario va estrechamente ligado a la frenética actividad sexual de sus protagonistas, pero hay otra línea argumental que presenta alicientes mayores: la infelicidad en los límites de un proyecto conyugal agotado por la rutina. Dresen, o su protagonista, titubean al adentrarse en las profundidades de esta segunda vía pero, por el contrario, brillan en la exploración desprejuiciada y honesta de los cuerpos desnudos. El realizador alemán no se limita a fotografiar dos cabezas folladoras, y abre el plano para filmar el esplendor de dos cuerpos que rezuman sudor y felicidad al reencontrarse con una sexualidad perdida. El filme cojea como drama, pero gana enteros cuando plantea abiertamente el sexo en la edad madura.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS