Julio es el mes musical por excelencia en Vitoria, con especial protagonismo para el jazz. Con el prestigioso festival a la vuelta de la esquina, el Casco Viejo se ha apuntado a la cita y no quiere quedarse atrás. Por este motivo, la 'almendra' medieval acogerá el sábado diferentes actuaciones que serán la antesala de los conciertos del polideportivo de Mendizorroza y del Teatro Principal.
Como prólogo del sábado, la parte vieja vitoriana ya alberga el ciclo Jazzaharrean, con música en directo en algunos bares. Pero el día 11, el jazz se podrá escuchar en la calle, con la plaza del Machete como centro de las actuaciones. Los protagonistas de la cita, denominada Avant Jazz, serán los vitorianos Rezikletas, que comenzarán su desfile en la plaza del Arca y terminarán en el Machete, la formación Prímital, que animará al público a bailar y reír, y el grupo berlinés Jazzanova, formado por productores de música negra, prestigiosos remezcladores y vanguardistas en la fusión de la música electrónica y los ritmos candentes del jazz. Todos ellos actuarán en la plaza ubicada en el Casco Viejo. En este último concierto, el primero que realizan en España, la banda contará con la presencia de todos sus miembros sobre el escenario.
El Avant Jazz, organizado por la Agencia para la Revitalización Integral de la Ciudad Histórica, busca «atraer a gente que no es asidua ni habitual del festival», subrayó ayer Luismi Varona, propietario del bar Dublín y gestor de la cafetería del Jardín de Falerina.
La concejala de Cultura, Maite Berrocal, fue más allá y aseguró que las actuaciones «serán una fusión entre el jazz, el arte y el patrimonio», al tiempo que agradeció a los hosteleros su esfuerzo para fomentar las actividades culturales y artísticas en el Casco Medieval.
Los melómanos a los que no les guste trasnochar tienen la posibilidad de mecerse al ritmo de la música en las sesiones de la tercera edición del Jazz Terrace, en El Jardín de Falerina, con actuaciones en directo al mediodía durante la semana del festival.
Cine al aire libre
En el centro, los bares Dublín y Virgen Blanca organizarán el Free Jazz los días 9 y 10, con sesiones de cine internacional vinculado con esta música, que se proyectarán en unas pantallas ubicadas en las terrazas. Durante la semana del 13 al 17, estos locales ofrecerán sesiones de pinchadiscos y actuaciones de grupos en directo.
Iñaki Añúa, director del Festival de Jazz de Vitoria, aplaudió estas iniciativas. «Es grato que surjan nuevas ideas», destacó. Añúa recordó que de los 62 conciertos que se ofertan, 42 son gratuitos.