
El presidente del PNV en Guipúzcoa, Joseba Egibar, durante el mitin que ofreció el domingo en Zegama. / EFE
El PNV salió ayer al contragolpe. En pleno vendaval sobre la posibilidad de que PP y PSE alcancen un acuerdo para dejar fuera de gobierno de la Diputación de Álava al jeltzale Xabier Agirre, el Euzkadi buru batzar sorprendió a última hora de la tarde con la presentación de una propuesta «a todos los partidos vascos» para alcanzar un gran «acuerdo de estabilidad presupuestaria e institucional» con la que combatir la «actual situación de crisis económica».
La oferta, de la que no se ofrecieron datos concretos en una escueta nota con una declaración de voluntades, trata de embarrar un poco más el complicado tablero político alavés. Sabedor de que las principales reticencias a presentar una moción de censura proceden de los socialistas de ese territorio, el EBB ofrece la mano «en especial al PSE».
Según fuentes peneuvistas, el gran pacto lanzado ayer desde Sabin Etxea consistiría en consensuar los Presupuestos para el próximo año en «todos» los ayuntamientos, diputaciones y el propio Gobierno vasco. Un caramelo, sobre todo, para Patxi López, que podría lograr el hito de que las tres principales fuerzas del Parlamento -PNV, PSE y PP- apoyen sus cuentas para 2010.
Sin hacer mención alguna al caso alavés, el partido que dirige Iñigo Urkullu alude a la difícil coyuntura mundial y a la necesidad de, en su opinión, poner en marcha «urgentemente» medidas que permitan afrontar «el reto de la recuperación económica».
En el actual escenario político vasco, la propuesta encerraría un doble objetivo para los jeltzales: por un lado, trataría de devolver la iniciativa al PNV -su ejecutiva está preocupada por la imagen que pueda estar dando el partido en la oposición de ir siempre a remolque de lo que hacen y dicen socialistas y populares- y, por otro, suscitar dudas en el PSE para que desista de la moción de censura en Álava o al menos la aplace hasta después del verano.
La dirección jeltzale apuesta ahora por la unidad y la «estabilidad institucional», lo que cerraría la puerta a cambios en los actuales gobiernos forales, aunque fuentes peneuvistas afirman que la formación de Urkullu mantendría su oferta de consensuar los Presupuestos aun cuando se les dejara fuera del Palacio foral de Vitoria.
Generar empleo
De hecho, la escueta nota hecha pública por el EBB se ciñe de manera exclusiva a la difícil situación económica y a la necesidad de contar con «unas instituciones fuertes» y «unos presupuestos adecuados» para llevar a cabo «un esfuerzo inversor que reactive la economía, cree empleo y redunde en beneficio de los ciudadanos».
No es la primera vez que el PNV realiza esta clase de llamamientos para forjar «grandes consensos». Desde las elecciones autonómicas del 1 de marzo, Urkullu ha insistido en varias ocasiones en que la actual coyuntura requiere de una unidad importante para trasladar un mensaje de «confianza al tejido productivo», como recalca la nota de ayer.
La última ocasión que Iñigo Urkullu abogó por «grandes acuerdos» tenía delante al propio lehendakari Patxi López. Durante la reunión que ambos dirigentes mantuvieron a comienzos del mes pasado, el líder peneuvista presentó al jefe del Ejecutivo autónomo diez proyectos en los que los jeltzales están dispuestos a renegar del debate partidista para sumar fuerzas y poner en marcha iniciativas «buenas para Euskadi».
Precisamente, el EBB alude a ese decálogo de temas puestos en cima de la mesa del jefe del Ejecutivo y critica que desde Ajuria Enea no se les haya respondido. Aun así, el PNV considera «necesario promover este nuevo esfuerzo» y tender la mano para alcanzar la paz institucional.