Aralar trasladó ayer al lehendakari su «total disposición» para «impulsar un nuevo diálogo político» en Euskadi que permita establecer una nueva relación con el Estado. El coordinador general de esta formación, Patxi Zabaleta, y su portavoz en el Parlamento vasco, Aintzane Ezenarro, se reunieron con Patxi López en Vitoria dentro de la ronda de contactos abierta por el jefe del Ejecutivo con las formaciones políticas. Por la Lehendakaritza ya han pasado en las dos últimas semanas los máximos responsables de PNV y PP, Iñigo Urkullu y Antonio Basagoiti, respectivamente.
Al término del encuentro de ayer, que se prolongó durante hora y media, los representantes de la izquierda abertzale subrayaron «la normalidad y el clima cordial» en el que se desarrolló la entrevista. Según el relato de Ezenarro y Zabaleta el propio lehendakari habría coincidido con ellos en la necesidad de «recomponer confianzas perdidas».
Los dirigentes de Aralar acudían a la cita con el objetivo de obtener información más detallada de los planes del nuevo Ejecutivo autónomo para toda la legislatura. Ezenarro desveló el compromiso del lehendakari para presentar «en breve un calendario legislativo», donde el Gobierno socialista plasme cuáles son sus prioridades y cuando quiere poner en marcha cada proyecto anunciado.
La formación independentista ha acusado en las últimas semanas a Patxi López de «improvisar» en su gestión por no contar con un programa de gobierno. El propio jefe del Ejecutivo respondió hace diez días en el Parlamento, a preguntas del PNV, que le bastaba «con el programa electoral».
La diplomacia llevó a los representantes de Aralar a poner ayer el foco en las coincidencias frente a las discrepancias. «Hemos acordado que tenemos que tener una relación fluida de forma permanente», precisó Ezenarro. «Hay que reconocer -añadió- las diferencias obvias entre partidos y ser conscientes, además, de que tienen una relación preferente con el PP». A pesar de que este partido de la izquierda abertzale ha reiterado su voluntad de ejercer la oposición al PSE, sus dirigentes anunciaron la intención de explorar «puntos de colaboración» entre ambas formaciones.
Pasos «más profundos»
Uno de los temas en los que más incidió Aralar fue en la necesidad de «impulsar un nuevo diálogo político» en Euskadi que desemboque en un gran pacto que alumbre una nueva relación con el Estado español. «Le hemos dicho (al lehendakari) que estamos en contra de una reedición de modelos fracasados y que más allá de mensajes revanchistas tenemos que buscar una paz duradera basada en la convivencia», explicaron. En este camino, Ezenarro recalcó cómo ambas fuerzas coinciden en la conveniencia de «recomponer confianzas perdidas». La respuesta social a la crisis también sobrevoló todo el encuentro. Una cuestión en la que Aralar mostró toda su ayuda al nuevo Gobierno.
Por otra parte, Patxi Zabaleta, que regaló a López dos pañuelos rojos bordados de las fiestas de San Fermín, tomó la palabra para referirse a la reunión mantenida entre el lehendakari y el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, el pasado viernes. El protocolo de colaboración firmado por ambas partes, sostuvo, «no es un paso atrás», sino que «entra dentro de la normalización», pero consideró que «no es suficiente» y propuso «dar pasos más profundos».