
Estudiantes y activistas sociales protestan en contra de la reunión en Roma. / Reuters
Las manifestaciones dejan 40 detenidos
Todavía falta un día para que comience oficialmente la cumbre del G8 en L´Alquila, pero ya han sido detenidos cinco manifestantes antiglobalización en esta ciudad y otros 35 en Roma.
Según los medios italianos, los detenidos en L'Aquila han sido denunciados por posesión de "objetos lesivos" y puestos posteriormente en libertad.
Los cinco, de nacionalidad francesa y de edades comprendidas entre los 25 y los 35 años, han sido instados por los agentes a abandonar el territorio de L'Aquila.
En Roma, los manifestantes incendiaron varios contenedores de basura y neumáticos en una de las vías principales de comunicación, y cortaron durante 20 minutos el acceso a la autopista que conecta la capital con la ciudad de en donde se reunirá el G8.
Estados Unidos ha tenido que tomar el control de la próxima cumbre del G8 en Italia ante la falta de planificación de este país, al que algunos han sugerido incluso que se expulse del grupo, según el diario "The Guardian".
"Que sea otro país el que se encargue de organizar las reuniones de los 'sherpas' (negociadores de cada país) no tiene precedentes" en la historia del Grupo de los Ocho (G8), dijo al periódico británico un funcionario de uno de los países participantes, que se quejó de que no haya habido "proceso ni planificación".
"El G8 es un club y los clubes pagan cuotas. Italia no las ha pagado", dijo un funcionario europeo involucrado en los preparativos de la reunión de la ciudad italiana de L'Aquila.
El disgusto con Italia ha llegado al extremo, dice el periódico, de que se ha llegado a insinuar la posibilidad de proponer la expulsión de ese país del G8 o de cualquier otro grupo que se convierta en su sucesor.
España por Italia
Una posibilidad discutida en las capitales europeas, según "The Guardian", es que la sustituya España, que tiene una renta per capita mayor que Italia y dedica un mayor porcentaje de su producto interior bruto (PIB) a ayuda al desarrollo.
La apreciación de algunos "sherpas" es compartida por Richard Gowan, analista del Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York, según el cual "la organización italiana ha sido caótica desde el principio al fin".
"Los italianos decían ya en enero que no tenían ideas para la cumbre y dijeron al gobierno de Barack Obama que estarían felices de aceptar sus instrucciones", dijo Gowan al periódico.
Las conversaciones preparatorios dirigidas por Estados Unidos generaron un acuerdo sobre seguridad alimentaria en vísperas de la cumbre.
Los funcionarios que han visto el resto del borrador de comunicado final de la cumbre dicen que contiene muy pocas novedades.
Según los críticos, el gobierno del presidente italiano, Silvio Berlusconi, ha tratado de compensar la insubstancialidad de la cumbre aumentando el número de jefe de Estados y de Gobierno, que ha pasado de 39 a 44.