No hay orden de detención de Interpol
Interpol ha denegado la solicitud formulada por el nuevo Gobierno de Honduras para publicar una "notificación roja" sobre el depuesto presidente Manuel Zelaya, lo que supondría lanzar una petición de "detención preventiva con vistas a su extradición".
Esa solicitud atenta contra el artículo 3 de la organización, en virtud del cual queda "rigurosamente prohibida a la organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial", ha señalado Interpol en un comunicado.
"Los delitos de 'abuso de autoridad, usurpación de funciones, ofensas contra el Gobierno y traición' que se imputan al presidente Zelaya son de carácter político y no presentan ningún elemento de derecho común", ha agregado la organización con sede en Lyon.
El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, será el mediador en la crisis que vive Honduras tras la destitucion del presidente, Manuel Zelaya, según ha anunciado el nuevo gobernante hondureño, Roberto Micheletti. En una nueva maniobra de presión a los golpistas, la primera dama del país, Xiomara Castro, encabeza una marcha de seguidores de su esposo que apoyan su retorno.
El derrocado presidente se ha reunido en Washington con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, con quien ha hablado sobre la crisis política que estalló después del golpe de Estado ocurrido hace más de una semana. Clinton ha señalado que EEUU espera que estas conversaciones lleven "a la restauración del orden democrático y constitucional y a una solución pacífica" al conflicto.
Zelaya ha llegado a Estados Unidos procedente de Managua (Nicaragua). Antes de partir, el depuesto mandatario aseguraba que al Gobierno 'de facto' de Roberto Micheletti "le quedan horas" tras acusar al Ejército de intentar asesinarle.
El encuentro entre Zelaya y Clinton fue anunciado ayer por fuentes oficiales estadounidenses que no precisaron más detalles de esta reunión. El derrocado presidente cuenta con el apoyo del Gobierno de Barack Obama que ha rechazado el golpe de Estado y que ha pedido la restitución inmediata del orden constitucional en Honduras.
Micheletti, por su parte, ha aplaudido la iniciativa de Estados Unidos de "encontrar una solución pacífica" al problema en Honduras, pero ha hecho un llamamiento a Clinton para que entienda que Zelaya "debe rendir cuentas por su inconstitucionalidad y otros actos ilegales" cometidos durante su mandato. También una comisión del Gobierno 'de facto' está en Washington para abrir un diálogo con representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), tras los fracasados intentos de convencer a la comunidad internacional sobre la legitimidad de Micheletti como presidente de Honduras.