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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Economía

ANÁLISIS

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Llevamos años hablando del cambio de modelo productivo. El que teníamos antes, apoyado en la construcción y el consumo no nos gustaba; pero el de ahora, basado en la crisis, la ausencia de demanda y el paro nos gusta menos, claro. Hemos perdido un tiempo precioso para el cambio, cuando la bonanza nos autorizaba a permitirnos ciertos lujos. Nos sobraba mercado y no nos faltaban recursos. Ahora que aprieta la crisis, todo esto de los cambios nos suena a música celestial. El Consejero de Industria es un hombre que procede del sector. Ha pisado antes el suelo de los talleres que la moqueta de los despachos y eso le permite ver las cosas a través de las gafas de la realidad. Su lema es resistir, lo que sin duda alguna constituye la máxima prioridad en estos momentos de derrumbe industrial. Pero sin olvidar que algún día saldremos de esta y que será necesario que la recuperación de los mercados, nos encuentre 'recuperados' en la competitividad.
De ahí que su idea de crear en Vitoria un centro especializado en la industria aeronáutica, sin ser una novedad, es una buena decisión. No parte de cero, pues entronca con los esfuerzos desarrollados, hace ya varias legislaturas, alrededor de Gamesa, primero, y Aernnova, después; pero podrá aprovechar las experiencias previas y apoyarse en ellas, para actuar en un sector de futuro, con gran incidencia en la investigación, generador de empleos cualificados y que se desarrolla en una situación de competencia especial. Más preocupante resultan las discrepancias surgidas con Iberdrola en Bahía de Bizkaia que es otro proyecto capital que no podemos debilitar y ni siquiera descuidar. La apuesta por el gas, también antigua, es tan importante que la conjunción de esfuerzos y voluntades de todos los actores resulta imprescindible.
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