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El chupinazo da inicio a 9 días de celebración continua ante más de 12.000 personas reunidas en la plaza Consistorial
07.07.09 -

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Estalla la fiesta en Pamplona
Con la explosión del chupinazo, los sanfermines 2009 ya están en marcha y la fiesta no cesará hasta el día 14 a medianoche. La concejala de Pamplona Maite Esporrín, portavoz del grupo socialista, fue la encargada este año de prender la mecha del cohete, un honor que según aseguraba esta pamplonesa de 50 años, enfermera de profesión, nunca imaginó que podría llegar a vivir. A las doce en punto, una vez que los clarineros asomaron al balcón frente a la multitud que abarrotaba la plaza Consistorial para anunciar la inminencia del chupinazo, Esporrín salió a la balconada del segundo piso acompañada por la alcaldesa de la ciudad, Yolanda Barcina. Arropada por su familia, gritó con voz firme: «Pamplonesas, pamploneses, ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermin! ¡Felices fiestas!».
La edil prendió la mecha ante una marea humana que respondió como una piña a la exhortación festiva. Con la explosión del chupinazo, el gentío se anudó el pañuelo rojo al cuello y así arrancaron «las mejores fiestas del mundo», según palabras de la alcaldesa, Yolanda Barcina, que vive sus undécimas sanfermines al frente de la corporación.
Desde dos horas antes del lanzamiento del cohete, una multitud fue abarrotando la plaza presidida por la fachada barroca de la Casa Consistorial. Agentes de la policía municipal se ocuparon de registrar todos los bultos que portaba el mocerío con objeto de requisar sobre todo huevos y otros ingredientes que sirven para ensuciar la fiesta y, sobre todo, las fachadas de edificios históricos rehabilitados. Aun así, quienes deciden participar en el cohete desde el meollo de la plaza saben que acabarán empapados en el cava que corre a raudales durante las dos horas previas.
Sin incidencias
En el interior de la Casa Consistorial el inicio de los sanfermines se vivió con normalidad y alegría, con la presencia de numerosas autoridades de la Comunidad Foral, entre ellas el presidente del Ejecutivo navarro, Miguel Sanz, la presidenta del Parlamento, Elena Torres, y la delegada del Gobierno en Navarra, Elma Saiz. También acudió a Pamplona el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido.
El cohete que ayer rompió el cielo de Pamplona estaba elaborado a mano por los operarios de Pirotecnia Caballer, de Godella, (Valencia). La explosión de sus veinte gramos de pólvora provoca un estallido con 133 decibelios, similar al momento de despegue de un avión a reacción. Sin embargo, esa explosión en las alturas casi se ve apagada por la bulla ensordecedora de más de 12.000 gargantas. Fuentes municipales han establecido un cálculo que en los últimos años no varía: cinco personas por metro cuadrado; es decir, no cabe un alfiler y la plaza no puede dar más de sí. Al mocerío que abarrotaba ese espacio mirando a la fachada del Ayuntamiento, hay que sumar miles de personas en las estrechas calles adyacentes, además de otros muchos que siguieron el acto a través de pantallas gigantes instaladas en la plaza del Castillo, el paseo de Sarasate, el parque de Antoniutti y la plaza de los Fueros, cuatro escenarios muy concurridos.
Este año el difusor más conocido de los sanfermines, Ernest Hemingway, será especialmente recordado. En los últimos días se han paseado por la ciudad varios 'dobles', del escritor que vivió con intensidad inusitada la fiesta y el rito de los toros en sus numerosas visitas a Pamplona.
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