Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Economía

negociaciones

El país asiático tiene liquidez y necesita recursos energéticos para mantener su crecimiento

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
China fija su mirada en Repsol-YPF
Refinería de Repsol-YPF en la localidad argentina de Luján de Cuyo. / LEANDRO VALLE
Como con todo lo relacionado con la economía China, las negociaciones del acuerdo han durado semanas, se han mantenido en secreto, y todavía podrían quedar en aborto. E incluso el presidente de Repsol, Antoni Brufau, llegó a desmentir hace una semana que hubiera ninguna operación en marcha. Pero el diario de Hong Kong 'South China Morning Post' levantó la liebre el pasado miércoles al anunciar, con datos concretos, lo que se estaba cociendo. Al día siguiente, la compañía española enviaba un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que daba oficialidad a toda la trama: las petroleras chinas CNPC (China National Petroleum Company) y CNOOC (China National Offshore Oil Corporation) están interesadas en hacerse, a través de una OPV, con el 85% de la argentina YPF que actualmente está en manos de Repsol.
Los datos de la operación son todavía confusos y difieren según las fuentes. La prensa china asegura que el 75% de los 22.600 millones de dólares de la compra (16.100 millones de euros) serían abonados por CNPC que, a su vez, es filial de Petrochina, la mayor empresa del mundo por valor nominal. El 25% restante correría a cargo de CNOOC que en 2005 recibió un jarro de agua fría cuando Washington vetó su intento de comprar la estadounidense Unocal. Otras agencias de información aseguran que el montante total de la operación sería de 17.000 millones de dólares (12.100 millones de euros), y hasta hay versiones que estiman que las empresas chinas ofrecerían 3.000 millones de euros para hacerse sólo con el 30% de YPF, una cuota que no alarmaría a las autoridades argentinas y que permitiría a Repsol continuar con control y, a su vez, reducir su riesgo de presencia en el país sudamericano.
Es obvio que, como anunciaba Repsol en su escueto comunicado, el acuerdo no está todavía cerrado. Ha recibido «propuestas de distinta naturaleza y de diferentes compañías, sin que haya ninguna en firme». Y, de hecho, no le faltan novias a YPF a pesar de que Argentina es considerado un país de riesgo elevado, algo que se demostró cuando el Gobierno de Kirchner obligó a Repsol a vender el 14,9% de YPF al grupo argentino Petersen que, además, cuenta con una opción de compra de un 10% adicional.
Más pretendientes
Entre las pretendientes se encuentra otra china, Sinopec, que fue una de las primeras en mostrar interés, y le han seguido varias petroleras rusas y la india ONGC. Todas ellas pertenecen a los países que se engloban dentro del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), y que forman el grupo más fuerte de países en vías de desarrollo. India y China son las que sufren una mayor presión energética y, sobre todo la última, han sacado a pasear la chequera por el mundo para tratar de poner fin a su dependencia extranjera de petróleo y materias primas. Australia, África, y Latinoamérica parecen estar en su punto de mira inmediato.
De hecho, los últimos meses se han vivido grandes éxitos y rotundos fracasos en las intenciones de compra de ambos sectores. Entre los primeros cabe destacar la compra por 1.000 millones de dólares (714 millones de euros) del 45,5% de Singapore Petroleum Company (SPC) por parte de PetroChina, y la adquisición de la australiana OZ Minerals por 1.386 millones de dólares (990 millones de euros) a cargo de China Minmetals.
Compra frustrada
Sin embargo, ha sido la frustrada compra de la minera australiana Rio Tinto por Chinalco la que ha acaparado mayor número de portadas. La operación se había presentado como la mayor adquisición de una compañía china en el exterior y, de hecho, la factura ascendía a un impresionante total de 13.500 millones de euros. Pero como ya sucedió con el intento de adquisición de Unocal por CNOOC, Camberra ha preferido mantener lejos a los chinos y asociarse con BHP Billiton.
Todo apunta a que continuará el movimiento en el sector y que China, que cuenta con la liquidez que todos necesitan en este momento de crisis, jugará un papel principal. El Gran Dragón crecerá este año en torno a un 7-8%, una tasa que la convertirá en la segunda potencia económica mundial, pero para la que necesita aumentar su consumo de oro negro en torno al 10%. El Gobierno ya ha introducido esta semana un aumento considerable del precio de los combustibles. Con las ganancias, las petroleras chinas tendrán más fácil ir de compras por el mundo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS