Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 9 febrero 2012

La Rioja

DEPORTES LA RIOJA

Los clubes de Tercera ya tienen entrenadores; Jorge Ochoa suma ocho campañas en la Oyonesa y hasta once equipos han cambiado de técnico
06.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Que once clubes de Tercera, más de la mitad, hayan apostado por el cambio de entrenador quiere decir que ha sido un mes de junio bastante ajetreado. Quizá el hecho de que sea necesario el carné nacional ha provocado tanto movimiento -aunque habrá cinco técnicos (Agoncillo, Calasancio, Oyonesa, Haro y Náxara) que ejercerán sin la titulación necesaria-. Pero más allá de eso, obliga a familiarizarse con nuevos rostros, si bien es cierto que algunos son conocidos por la afición riojana.
Tal es el caso de Nacho Martín y Jesús Carazo. El primero regresa al Calahorra -ya estuvo dos temporadas en Segunda B- para colocar al conjunto rojillo en lo más alto de la tabla. Mientras que Carazo vivirá su segunda etapa en el Berceo, en esta ocasión para consolidar al equipo en Tercera y quién sabe si para dar alguna sorpresa. Otros preparadores que esta temporada han cambiado de aires son Raúl Martín, Gonzalo Santamaría y Francisco Ibar.
El ex del Náxara llega al River Ebro para dar el salto de calidad necesario y pasar a ser uno de los aspirantes a la fase de ascenso. Por su parte, Santamaría, tras colocar al Berceo en mitad de la tabla, se ha comprometido con el Arnedo para ubicar a los riojabajeños en la parte cómoda de la clasificación. Mientras que Ibar, ex del Cenicero, asume las riendas del Yagüe en un intento de acomodar a los amarillos en una zona tranquila.
Otro técnico que regresa a la Tercera riojana es Guillermo Zangróniz. En esta ocasión recala en el Vianés para «trabajar y poner las bases de un proyecto de futuro muy ilusionante». Además, contará con su experiencia en el Norma de San Leonardo del grupo castellano-leonés.
Los cinco equipos que han decidido mover su banquillo apuestan por entrenadores debutantes en la categoría. Tal es el caso del Alberite, que ha dado los mandos del cuadro arlequinado a José Miguel Varea, que había entrenado en la categorías inferiores del Valvanera. Del mismo sitio procede David Ochoa, que llega al Náxara «con mucha ilusión». Lo hará sin presión, «nadie me ha dicho que me tengo que clasificar para el 'play off'», aunque sí que pretende dar un giro al fútbol que se venía practicando en La Salera: «Es mi pretensión porque me gusta llevar la iniciativa, aunque dependerá un poco de la plantilla que conformemos».
Su hermano Roberto Ochoa también es un novato y su cometido es intentar repetir los resultados de sus precedentes al frente del Haro, aunque puede que el presupuesto, que se rebajará sensiblemente, limite esas opciones: «Por lo menos, vamos a intentarlo, por nosotros que no quede».
El caso de Héctor Blanco es diferente. Después de tres temporada en el cadete y en los juveniles le llega la oportunidad de dirigir al primer equipo del Cenicero: «Es una gran reto, sobre todo, a mi edad, 24 años». Ser el más joven no le impone, le motiva más si cabe. Su objetivo es salvar al equipo. En idéntica misión está metido Daniel Pérez al frente de un AF Calahorra que ha cambiado bastante su plantilla.
«No ser monótonos»
Pero hay nueve clubes que respetan a los que acabaron hace unos meses. Iván González y Jesús Díaz 'Yuyo' tienen el premio de dar continuidad a Pradejón y Aldeano, recién ascendidos. Javier Salvatierra, en el Alfaro, buscará el retorno a Segunda B. Con similar objetivo parte Juan Carlos Herrero, en el Anguiano. Mientras que José Ángel Muro (San Marcial) se ganó la continuidad con un meritorio octavo lugar hace unos meses.
Mención especial merecen Jorge Ochoa (Oyonesa), Alberto Tricio (Villegas), Nacho Ruiz (Calasancio) y Julio Santolaya (Agoncillo) El preparador de los blanquiazules alcanza su octava temporada, en dos etapas, al frente del primer equipo: «Quería oxigenarme viendo otras cosas como segundo». Desde su vuelta, el equipo ha ido a más: «El club es muy familiar y aunque vamos despacio, vamos evolucionando de forma segura». Esta campaña la apuesta es importante porque, «a priori, tenemos mejor plantilla».
Villegas y Calasancio repiten por quinta temporada consecutiva: «Siendo de la casa es más fácil», señala Tricio; «en un club pequeño hay más posibilidades de continuidad», indica Ruiz. Por su parte, Santolaya repite por cuarta campaña seguida al frente del Agoncillo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

buscador

Buscador de deportes
buscar
Vocento
SarenetRSS