La carrera de 1.500 del Campeonato de España para mayores de 50 años tenía ganador dos minutos antes, pero la ovación del público en la llegada de Julián Bernal a la línea de meta fue mayor que la del primer clasificado.
Extenuado en la llegada, su hijo Jesús se ocupaba de cubrirlo con el chandal para que no se quedara frío. Era campeón de España de mayores de 90, pero su rostro no reflejaba satisfacción. «He hecho mala carrera», mascullaba entre dientes el atleta, que con 5 minutos y 10 segundos se había quedado a 30 segundos del récord de España que él mismo posee. Llegaba a Vitoria con mayores metas, pero problemas con la comida días antes y pocas horas de sueño no le dejaron cumplirlas. Mientras se recuperaba, otra deportista y su hija se acercaban para sacarse una foto con él, algo que se ha convertido en costumbre.
Julián Bernal no es un deportista común. Y no sólo por ser el atleta español más veterano con noventa años, sino porque hasta hace apenas catorce no se le había ocurrido hacer deporte. Fue con 76 años de edad cuando Julián perdió a su esposa y comenzó a correr pequeñas distancias por la playas de Ferrol junto a su hijo. Cerca de casa. Allí fue donde por primera vez decidieron inscribirse en una prueba de una milla, quedando último y penúltimo.
Esto no amedrentó al ya entonces veterano corredor. «Yo necesito distancias más largas», sentenció, y comenzó a correr de forma habitual.
Desde entonces, 758 carreras disputadas, 8 récords del España y 4 del mundo y una fama espectacular entre los demás atletas, sobre todo desde que quedara campeón del mundo en 2005.
Julián dice no tener secretos para mantener una forma tan extraordinaria. «Lo único que hago es correr, correr y correr», asegura el deportista gallego. Aún así nota que los años van pasando y que cada prueba le cuesta un poco más. «No me gusta que los demás terminen tan pronto y yo tenga que tardar tanto», dice refiriéndose a sus compañeros de categoría -más de 50 años- con los que se ve obligado a participar por no haber más atletas de su edad.
Objetivos futuros
Tanto Julián como su hijo Jesús tienen programado viajar en breve a la localidad finlandesa de Lathi, en la que se disputarán a finales de mes los Mundiales de veteranos.
Al no tener patrocinadores, los dos gallegos tendrán que desembolsar de su bolsillo más de 2.500 euros para poder disputar el campeonato. Eso sí, no viajarán de turismo. Tienen todo estudiado al dedillo e irán a Finlandia con la intención de obtener el cetro mundial en distintas categorías y, si es posible, a seguir rompiendo récords por todo el mundo.