Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

La nueva etapa del PNV tras el 1-M

El ex lehendakari sigue en contacto telefónico con Urkullu, acude regularmente a su oficina en Vitoria y sopesa dedicarse a impartir cursos en la universidad
05.07.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Ibarretxe, después de Ajuria Enea
Ibarretxe departe con varias mujeres, el pasado jueves, a las puertas de su despacho vitoriano. / JESÚS ANDRADE
La web oficial del PNV sigue remitiendo al blog de Juan José Ibarretxe, pero la bitácora está congelada desde pocos días después de las elecciones autonómicas que le desplazaron del poder tras una década de mandato que será recordado, a su pesar, por los sucesivos órdagos soberanistas que lanzó al Estado. En pantalla, una imagen de un ex lehendakari sonriente con la fachada de Ajuria Enea de fondo y bajo la frase 'Aita, qué bonito, después de diez años y la gente te quiere', que le dijo su hija la noche del 1 de marzo.
Aunque sus apariciones públicas puedan contarse con los dedos de una mano desde que anunció su adiós a la política el 5 de mayo, lo cierto es que su día a día no se corresponde en absoluto con la inactividad de su blog. Más bien, el enlace de la página se antoja una metáfora del papel que ahora desempeña en el partido: su figura conserva la nitidez, se resiste a desvanecerse alentada por la añoranza de buena parte de la base social, pero su presencia en la vida interna de la organización jeltzale resulta discreta y su influjo, limitado. Simplemente está ahí. Ejerce su marcaje, pero en la distancia y consciente de la importancia de mantener un discreto segundo plano, según cuentan quienes le tratan.
La certeza es que Juan José Ibarretxe Markuartu permanece, por el momento, en el paro -algunas fuentes apuntan que registrado en la oficina del Inem de Llodio, un extremo imposible de contrastar por las leyes de protección de datos- y cobrando, como cualquier desempleado, la prestación a la que tiene derecho tras abandonar su cargo: un 40% de su sueldo mensual bruto durante un máximo de un año. En total, algo más de tres mil euros al mes, de acuerdo con la Ley de Retribuciones de Altos Cargos de 1988 y el decreto de 1999 que regulan el estatuto de los ex lehendakaris. También percibió la preceptiva cesantía -un solo pago del equivalente a su salario mensual- y la misma normativa le da derecho a disponer de oficina, secretaria y vehículo con conductor.
Y, tras un corto período de descanso, se ha incorporado ya a ese despacho, ubicado en la entreplanta de un edificio de la céntrica calle Manuel Iradier, a escasa distancia de su antigua residencia y del espacio de trabajo que también mantiene el ex lehendakari Ardanza. Allí le acompaña Begoña Revuelta, la que ha sido su fiel colaboradora durante años y una de las personas más próximas en lo profesional y en lo personal al anterior inquilino de Ajuria Enea, que la considera como de la familia. Ella sigue contestando el teléfono y el correo electrónico y organizando su agenda.
La pregunta es: ¿en qué consiste la agenda de un ex lehendakari al que aún no se le conoce nueva ocupación? Básicamente, en recibir a las distintas personas interesadas en cambiar impresiones con él: ex consejeros de su Gabinete, miembros del PNV, representantes de la clase empresarial, antiguos colaboradores... En breve ha quedado a comer con todos los ex titulares de carteras de su Gobierno. Según las distintas fuentes consultadas, Ibarretxe sigue haciendo gala del mismo carácter espartano y disciplinado de siempre y se toma a pecho sus visitas a la oficina: suele acudir regularmente y pasa allí el equivalente a una jornada laboral. Desde su mesa se dedica a seguir la actualidad política de la nueva 'era López' y, sobre todo, a planificar su futuro.
Familia y bicicleta
Según ha podido saber este periódico, a Ibarretxe no le han faltado las ofertas laborales desde que se mudara a su domicilio de Llodio -donde reside y continúa con la misma vida personal de antes, centrada en la familia y en la bicicleta-, pero por el momento las ha rechazado todas. Declinó incorporarse a la presidencia de la empresa guipuzcoana CAF -dedicada a la construcción de ferrocarriles- porque tiene claro que no quiere seguir los pasos de Ardanza o Josu Jon Imaz, que saltaron de la política a Euskaltel y Petronor, respectivamente. Sus preferencias se inclinan por el mundo universitario, aunque también ha descartado la tentadora invitación de una universidad de Estados Unidos para impartir clases porque le obligaba a ausentarse de Euskadi durante un curso completo.
Según su entorno, Ibarretxe no quiere desestabilizar su vida familiar con una estancia tan prolongada en el extranjero y prefiere explorar la posibilidad de impartir cursos y jornadas en universidades del País Vasco -sean públicas o privadas- aunque es posible que no lo decida hasta septiembre. Lo que está claro es que sus incursiones académicas no serán como profesor titular: para eso le haría falta un doctorado, del que carece. Tampoco descarta viajar al exterior como colaborador de distintos centros docentes latinoamericanos, pero siempre en desplazamientos de corta duración. De hecho, ha salido de Euskadi una sola vez tras despedirse del poder y ha sido para recibir un doctorado 'honoris causa' en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en República Dominicana, en junio pasado, donde disertó sobre la humildad como antídoto para la crisis global.
Sus otras apariciones públicas han sido en la capilla ardiente de Eduardo Puelles y en la campaña europea del PNV. «Ha manifestado su disposición a participar en todo lo que le pidamos», confirman desde el partido. También corroboran que Iñigo Urkullu e Ibarretxe se llaman «indistintamente» con cierta frecuencia -pero no a diario, ni mucho menos- para analizar el panorama político, algo que el ex jefe del Ejecutivo de Vitoria también hace con uno de los dirigentes más cercanos a él, Joseba Egibar, y con el grupo parlamentario, con el que sigue manteniendo algún contacto.
Pero su influencia es relativa, en un PNV diferente tras el fin de la bicefalia, donde todo el poder se concentra ahora en el 'núcleo duro' del EBB. El afán de marcar distancias con el discurso del ex lehendakari sobre la Ley de Partidos tras la sentencia de Estrasburgo o las continuas apelaciones a una nueva etapa en positivo -aunque sin desautorizarle jamás- apuntan un nuevo rumbo. Las relaciones son correctas pero distantes y con un punto de frialdad, quizás porque Ibarretxe no olvida que nadie le pidió que se quedara cuando anunció su marcha.
Otros medios creen que, en realidad, a él le gustaría tener un papel más activo. En una campaña tan carente de tensión como la europea, el PNV recurrió a quien sigue siendo objeto de fervor incondicional para buena parte de la militancia, pero no tiene previstos más actos con él. En la blogosfera peneuvista, los elogios, añoranzas y poco realistas exhortos para que asuma el mando menudean a diario. Desde el entorno de Urkullu, el asunto se despacha en pocas palabras: «No va a volver». Otros cargos creen que el debate sobre el liderazgo del actual presidente no se ha abierto aún, «pero sí podría abrirse a medio plazo». Lo que no se oculta es que algunos respirarían aliviados si Ibarretxe iniciase ya una nueva etapa que ataje cualquier especulación sobre su regreso y dejase de engrosar las listas del paro.
Banesto: Tenemos lo que todos quieren: Nuestro Depósito Selección
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS