El trueque toma cuerpo. La posibilidad de un intercambio entre el Baskonia y el Real Madrid que convierta a Pablo Prigioni en jugador 'merengue' y a Brad Oleson en escolta anotador azulgrana ya no es sólo un asunto que negocian ambos clubes. Los dos protagonistas finales de la compleja operación, los jugadores, también están al tanto y se encuentran a la espera de acontecimientos. Mientras, las entidades dialogan intensamente con Josean Querejeta y Antonio Maceiras como únicos interlocutores.
Y en este punto, las prioridades del nuevo jefe de la sección de baloncesto blanca se entrecruzan con las exigencias del presidente baskonista. El primero tiene la contratación de un base titular como objetivo prioritario y su favorito es Prigioni. El TAU pone una condición indispensable: sólo 'perdonará' el año de contrato que le resta al jugador de Río Tercero si consigue hacerse con los servicios de Oleson, que firmó un vínculo de cinco con el anterior equipo directivo madrileño, pero que ahora despierta las dudas de Ettore Messina.
Al fin y al cabo, la negociación ha evolucionado desde la opción de que el TAU ingrese una fuerte compensación económica por la marcha de Prigioni hacia un intercambio de piezas que satisfaga a ambas casas en su planificación para la próxima temporada. Al ordenar su lista de prioridades, el Real Madrid considera más urgente la adquisición de un director de juego contrastado como el argentino. Mientras, contempla como un mal menor la marcha de Brad Oleson debido a que el puesto de especialista anotador en el perímetro ya está cubierto con Louis Bullock y guarda en la recámara el fichaje del lituano Kaukenas. En este panorama, Messina quiere un equipo construido para obtener resultados inmediatos y Oleson queda como un jugador que, a sus 26 años, aún debe probarse en la élite europea después de su explosión en Fuenlabrada.
Asumir el riesgo
Si las dudas del Madrid respecto a la respuesta de Oleson en el primer escalón competitivo europeo son palpables, el Baskonia está dispuesto a asumir el riesgo. De hecho, el escolta estadounidense, que próximamente estaría en condiciones de adquirir la ciudadanía española, era la principal opción del TAU para tomar el relevo de Rakocevic, cuando la posibilidad de que el serbio se quedara en Vitoria se esfumó ya avanzada la temporada pasada. Sólo la irrupción del Madrid cambió el signo de una operación madurada hace meses y que estuvo a punto de convertir a Oleson en azulgrana.
Ahora, los destinos del estadounidense y del Baskonia vuelven a cruzarse en una operación repleta de complicaciones en la que los clubes deben cuadrar multitud de detalles, tanto económicos como contractuales. De llegar a buen puerto el intercambio, Prigioni cerraría seis temporadas de comandancia al timón en el TAU y el club vitoriano se encontraría en la tesitura de volver al mercado para contratar dos bases.
En todo caso, el Baskonia no desatiende ningún frente y espera poder culminar con éxito la contratación de Pau Ribas, que le daría polivalencia al poder ejercer tanto de 'uno' como de escolta. Para recomponer su brújula, también baraja un buen ramillete de posibles aspirantes a suceder a Prigioni. Entre ellas, se encuentra la del ex del Olympiacos Lynn Greer.