El cuerpo de Michael Jackson no estará presente en su propio funeral. Tampoco habrá una procesión fúnebre previa al multitudinario homenaje previsto para darle el último adiós; así lo confirmó un portavoz de la familia. Sin embargo, el sorteo de entradas para conseguir uno de los preciados pases al evento ha tenido una demanda masiva. En apenas dos horas, más de 500.000 fans se inscribieron en la página web que les ofrece la oportunidad de despedir a su ídolo.
El evento se celebrará el próximo martes en el Staples Center, estadio donde juegan Los Angeles Lakers de Pau Gasol, y el mismo lugar donde días antes de su muerte Jackson ensayaba las coreografías de los conciertos que iba a ofrecer este verano en Londres.
Según medios estadounidenses, el féretro que contendrá los restos del artista será de bronce, bañado en oro de 14 quilates y con terciopelo azul en su interior; similar al que se usó en el entierro del 'padrino del soul', James Brown.
1.400 policías
Para evitar desórdenes, Jan Perry, alcaldesa en funciones de Los Ángeles, instó a los fans a «seguir el funeral con mayor comodidad desde casa», ya que será retransmitido por televisión y vía web. Los alrededores del recinto se cortarán al tráfico desde la mañana y se reforzará la vigilancia y seguridad. En este sentido, una emisora de radio local informó de que se ha pedido la colaboración especial de más de 1.400 agentes del Departamento de Policía de Los Angeles para trabajar como voluntarios durante el día del homenaje. «Ésta no es la primera vez ni la última en la que al Departamento de Policía se le pide que organice un dispositivo adecuado para eventos de esta magnitud», dijo Perry, quien señaló después que la familia Jackson no se ha pronunciado sobre quién pagará los costes del funeral.
A pesar de que Los Ángeles se enfrenta a su peor crisis fiscal en décadas, la ciudad recurrirá a un fondo especial del presupuesto municipal fijado para eventos extraordinarios, para pagar los costes de seguridad asociados al funeral del Rey del Pop. A su vez, la Administración californiana solicitó ayuda a través de donaciones privadas de aquellos interesados en «honrar» al cantante. Esas cantidades se destinarían a cubrir otros gastos, como transporte, servicios sanitarios, recolección de basura y la puesta en escena de la ceremonia.
Aunque una encuesta realizada por la organización americana de estudios de opinión 'Pew Research Center for the People & the Press'. reveló que el 64% del público estadounidense califica la cobertura de la muerte del cantante como «excesiva», se espera que entre 250.000 y 700.000 personas se agolpen en las inmediaciones del Staples Center, pese a que se cerrará un perímetro amplio y se prohibirá el paso a la zona a cualquier persona sin entrada o acreditación.
Al funeral en honor a Michael Jackson, que murió la semana pasada de un ataque cardíaco a los 50 años, sólo podrán asistir las 17.500 personas que consigan una de las anheladas entradas gratuitas. Los demás deberán conformarse con seguir la retransmisión mundial a través de la televisión.