Juventud, calidad y ganas de mejorar. Parecen ser los tres requisitos esenciales para enrolarse en el Baskonia este verano. Lior Eliyahu cuenta con todas estas características y ayer quiso dejar claro su firme deseo de triunfar en las filas azulgranas durante su presentación oficial en la sala de prensa del Buesa Arena, repleta de medios de comunicación. «Es hora de crecer como jugador», sentenció el primer refuerzo baskonista para la temporada 2009-10. Portará el dorsal número 11 a su espalda.
De vestir la elástica del Maccabi y militar como uno más en un TAU «en la liga más dura de Europa». Eliyahu abandona la populosa Tel Aviv para iniciar una nueva vida en Vitoria, una ciudad «pequeña y que es perfecta para pensar sólo en básquet». Sabe que los cambios «no van a ser fáciles», aunque después de varios capítulos de desencuentros en su anterior club reconoce que «era el momento de cambiar». Cerrada su etapa profesional en su tierra natal, le han bastado tres días en territorio vitoriano para ratificarse en la decisión de subirse al tren baskonista, tomada hace un par de meses. «Ahora que he conocido un poco más el club tengo la completa seguridad de que he tomado la mejor decisión».
Pionero en la élite
Su llegada le convierte en el segundo jugador hebreo que disputa la Liga ACB. Sin embargo, en comparación con el periplo de Guy Goodes en el Cantabria Lobos, la aventura que emprende ahora Eliyahu es la de un auténtico pionero al tratarse el Baskonia de un club anclado en la élite. «El TAU lucha siempre por todos los títulos: la Copa, la Liga y la Euroliga. En mi anterior club, los objetivos eran los mismos y sé lo es que significa», apuntó.
Lior Eliyahu acredita un juego ofensivo elegante de movimientos y con tendencia a manejarse de cara al aro. Son características que le concederá a Dusko Ivanovic alternativas más que interesantes en la posición de 'cuatro', donde Mirza Teletovic ya da una capacidad de fuego tremenda con su lanzamientos triples. No obstante, el ala-pívot hebreo arrastra la fama de incurrir en demasiadas lagunas defensivas, la misma que suele acompañar a los jugadores de corte atacante. Consciente de que «incluso el mejor jugador del mundo siempre puede mejorar algo», el nuevo baskonista se compromete a reforzar «los puntos débiles». «Sólo tengo 23 años y cumpliré 24 en septiembre. Sé que tengo que mejorar muchas cosas y por eso he venido a Vitoria, porque creo que es el mejor lugar para hacerlo. De todos modos, el TAU conoce los aspectos positivos y negativos de mi juego»
Costumbres
Afable y sonriente durante gran parte de su comparecencia, la seriedad cubrió el rostro de Lior Eliyahu al ser cuestionado por las posibles lecturas políticas que puedan realizarse de su fichaje. Sólo por el mero hecho de proceder de un país que es foco central del conflicto entre árabes e israelíes. «¿Política? Sólo quiero decir una cosa; soy jugador de baloncesto y nada más. Sólo quiero ayudar a que el TAU gane títulos», se pronunció. Además, el interior aseguró que «no va a ser un problema» armonizar sus obligaciones deportivas con las costumbres de la religión hebrea que él profesa. «De estas cosas hablaré con el club».