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Álava

ÁLAVA

La Diputación diseña parrillas especiales para las áreas recreativas que impiden los fuegos
04.07.09 -

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Proteger la singular masa forestal de Álava -141.515 hectáreas, la mitad del territorio- del fuego es un objetivo prioritario de los responsables de la Diputación. Las barbacoas de los 29 parques locales de esparcimiento, ahora denominadas áreas recreativas, son las primeras que se clausuran en períodos de sequía por la peligrosidad que conlleva su manipulación, que ha dado más de un susto. Así ocurrió en el verano de 2007, cuando Álava las cerró para evitar males mayores por la falta de lluvias. Ahora, la Administración foral ha dado un paso más y ha decidido cambiar las parrillas por modelos más seguros.
«Se trata de sustituir las clásicas de hierro por una barbacoa de obra con chimenea que lleva una serie de chapas que ahogan las chispas del fuego que pueden salir al exterior. De ahí el nombre de 'matachispas'», asegura el técnico de Administración Local y Equilibrio Territorial, Fernando Martínez de Ilárduya. Cuentan además con un dispositivo de cierre con candado que sustituirá las cintas con las que se clausuraban, tan fáciles de quitar. Ahora será la Diputación la que cierre las parrillas de forma hermética cuando las condiciones a favor de los incendios así lo aconsejen.
El técnico alude a los graves peligros que existen en algunas de estas áreas cuando en meses como el de julio no se ha recogido aún el cereal y hace mucho calor. «En Yécora, las barbacoas están rodeadas de trigo. El riesgo es real mientras no se coseche», dice Martínez de Ilarduya.
Amenaza moderada
El nuevo modelo, diseñado integramente por personal foral, se está incorporando en las reformas de los parques locales, dependientes de la Diputación. De hecho ya puede verse en el parque de Estíbaliz, junto al santuario, que también ha visto cómo se modernizaban las mesas, los juegos infantiles y las fuentes. Este año se cambiarán en otros seis, situados en Laguardia, Baranbio, Gauna, San Vicente de Arana, Berantevilla y Legutiano.
Estos cambios en zonas tan sensibles como las áreas recreativas llegan cuando, según el mapa de riesgos del Gobierno central, la amenaza de que se produzcan incendios de relevancia en la cornisa cantábrica es moderada.
A lo largo del último año, Álava registró 25 fuegos, que arrasaron 32 hectáreas de monte bajo y bosque, según el departamento de Agricultura. La superficie arbolada destruida no llegó, sin embargo, a las 2 hectáreas. 2008 siguió la buena tónica que se produjo desde 2005 hasta 2007, tiempo en el que se redujeron un 64% con respecto al período 2000-2004. La mitad de los incendios del último ejercicio fueron intencionados, mientras que por negligencias se ocasionaron el 24% de los casos, y un 8% surgieron de la búsqueda de pastos.
Este año se han producido 19 siniestros, con una superficie quemada de 10,66 hectáreas, y un aumento de las zonas arboladas devastadas (3,85 hectáreas). En cuanto a las causas, la mitad fueron intencionados, un 5% se debió a rastrojeras, un 16% a la quema de monte bajo para recuperar pastos, y un 21% a negligencias.
Parcelas quemadas
El incendio más importante hasta el momento se produjo en febrero. 2,70 hectáreas de monte bajo del paraje de Barrena, en la localidad de Lanciego, resultaron quemadas por la acción de un pirómano. En otro ocurrido en marzo ardieron 1,60 hectáreas de un bosque de frondosas en el paraje conocido como Legarda y El Fresno, en la localidad de Maestu. Se perdieron quejigos, encinas, arces y serbales, árboles de un gran valor ecológico. También fue intencionado. El 12 de mayo se quemaron 1,40 hectáreas del paraje conocido como Valdemoreda en la localidad de Yécora. En esta ocasión, la causa fue una negligencia.
La diputada de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia, anunció la creación de un registro de parcelas quemadas con el fin de disuadir a los posibles pirómanos que pretenden que alguna finca cambie de calificación. Un artículo de la Norma de Montes de 2007 señala que no se admitirán cambios de uso de terrenos deforestados por el fuego durante al menos 30 años.
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